La iniciativa busca ofrecer garantías de seguridad a las empresas que evalúan volver a operar en el país tras el secuestro de Nicolás Maduro
El gobierno de Donald Trump se estaría preparando para recurrir a contratistas militares privados para resguardar los activos de petróleo y energía en Venezuela en lugar de desplegar tropas estadounidenses, según dos fuentes familiarizadas con los planes citadas por CNN, informó el diario El Nacional.
La iniciativa busca ofrecer garantías de seguridad a las empresas que evalúan volver a operar en el país tras el secuestro de Nicolás Maduro.
Aunque Trump no ha descartado una presencia militar de Estados Unidos, personas cercanas al mandatario aseguraron al canal que se muestra receloso de mantener tropas del Pentágono sobre el terreno por períodos prolongados.

Ese enfoque plantea un desafío para la Casa Blanca: convencer a las grandes petroleras de que podrán operar con seguridad durante años en un contexto de vacío de poder y riesgos persistentes.
Reactivar la producción petrolera es central para la visión de una Venezuela pos-Maduro, pero requerirá un plan claro para proteger instalaciones estratégicas frente a cárteles y otros actores hostiles.
Las conversaciones sobre cómo asegurar esos activos están en etapas iniciales, aunque varias firmas de seguridad privada ya compiten por participar, según fuentes.
El interés se eleva por el potencial económico. Durante la guerra de Irak, Estados Unidos destinó cerca de $138,000 millones a contratistas privados de seguridad, logística y reconstrucción.

En esa línea, el Departamento de Defensa emitió una solicitud de información para conocer la capacidad de contratistas de apoyar eventuales operaciones en Venezuela. Además, empresas han contactado a la oficina de operaciones de construcción en el extranjero del Departamento de Estado ante una posible reapertura de la embajada estadounidense.
Entre las compañías bien posicionadas figura Grey Bull Rescue Foundation, integrada por veteranos de fuerzas especiales, que ayudó a la líder opositora María Corina Machado a salir de Venezuela de forma encubierta el año pasado.
Su fundador, Bryan Stern, confirmó que el tema está sobre la mesa y que la organización opera en la región desde hace meses.
“La inversión extranjera regresa y trae consigo equipos de seguridad para mantenerlos a salvo. En Venezuela será parecido”, afirmó.
Una fuente sugirió a CNN que Erik Prince, exfundador de Blackwater y aliado de Trump, podría estar involucrado.
