Israel ha asesinado ya a más de 460 personas, incluidas mujeres y niños, y el número de heridos supera el millar
Tropas israelíes asesinaron este lunes a tiros a un joven palestino, de 17 años, en Jan Yunis, pese a que sigue en vigor el alto al fuego, informó la agencia de noticias Wafa y confirmó a la agencia EFE el Ministerio de Sanidad.
Por otra parte, Wafa también reporta varios palestinos heridos después de que un dron israelí atacara este lunes también a un grupo de civiles en Beit Lahia, en el norte de la Franja de Gaza.
Estos tres primeros meses de acuerdo de alto el fuego en Gaza -que entró en vigor el pasado mes de octubre- no han supuesto el fin total de los ataques de Israel a los palestinos.
De hecho, según el recuento del Ministerio de Sanidad de la Franja desde el inicio de la tregua, Israel ha asesinado ya a más de 460 personas, incluidas mujeres y niños, y el número de heridos supera el millar.

Además, según publicó recientemente el The New York Times tras analizar imágenes satelitales de Planet Labs, el ejército israelí ha derribado más de 2,500 edificios en diferentes puntos de Gaza desde que comenzara el alto el fuego.
Por otro lado, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas advirtió este lunes de la situación “extremadamente frágil” en la Franja de Gaza, a pesar de haber ampliado significativamente sus operaciones en la zona, atendiendo a más de un millón de personas al mes.
El organismo de Naciones Unidas destacó que, durante los últimos 100 días desde el alto el fuego, ha ampliado sus operaciones y ha ayudado a más de un millón de personas cada mes a través de paquetes de alimentos, pan, comidas calientes y artículos escolares.
Según la nota, se están sirviendo 400,000 comidas diariamente en 45 comedores y se trabaja para la prevención de la desnutrición en 200,000 mujeres embarazadas o lactantes y niños menores de cinco años.
En todos los casos, explican, las familias de Gaza dependen de la asistencia alimentaria y “esto no es sostenible en la zona”.
El acceso a alimentos nutritivos, como frutas y verduras frescas, carne y productos lácteos, es limitado y muchas familias aún no están preparadas para soportar los duros meses de invierno, mientras que cientos de miles están desplazados de sus hogares y viven en edificios rurales o en edificios gravemente dañados.
