El MINSA otorga licencias y regula el acceso controlado a tratamientos que antes solo se conseguían en el extranjero
En un hito para la salud en Panamá, se abrió la primera farmacia dedicada exclusivamente al cannabis medicinal, tras años de gestiones familiares, debates legislativos y ajustes técnicos del Ministerio de Salud (MINSA), según información del noticiero TVN Noticias.
La apertura marca el inicio de una nueva etapa en el acceso a tratamientos que hasta ahora solo estaban disponibles fuera del país.
Uriel Pérez, director de Farmacias y Drogas del Minsa, confirmó que ya se otorgaron siete licencias para la comercialización de productos derivados del cannabis. “Uno de esos licenciatarios ha decidido abrir una farmacia especializada, mientras que otros distribuirán los productos a través de cadenas farmacéuticas autorizadas”, explicó.

Para garantizar transparencia y trazabilidad, el MINSA activó una sección específica sobre cannabis medicinal en su página web, donde los pacientes podrán consultar productos autorizados, lotes y farmacias disponibles.
El acceso a estos medicamentos estará regulado según el tipo de compuesto y la condición médica. El CBD (cannabidiol) se venderá con receta médica ordinaria para el manejo del dolor crónico en cremas, tabletas o aceites, mientras que el THC (tetrahidrocannabinol) requerirá una receta especial y se destinará a patologías complejas como epilepsia refractaria o esclerosis múltiple.
Actualmente, todos los productos son importados, pero la ley establece un periodo de transición de dos años para que los licenciatarios puedan cultivar y fabricar medicamentos en el país, en coordinación con el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA).
Pérez destacó que el mayor desafío es romper el estigma en torno al cannabis medicinal y anunció campañas educativas dirigidas a la ciudadanía y a los profesionales de la salud. “El producto no es el problema; el mal uso sí lo es”, señaló.
