Setenta internas del Centro Penitenciario Femenino participan en operativos de limpieza a cambio de reducción de pena
Un grupo de presas del Centro Penitenciario Femenino de Panamá formó fila con entusiasmo desde primera hora para participar en la limpieza de calles de San Miguelito, un populoso distrito de la capital afectado por años de acumulación de basura y deficiencias en el servicio de recolección, informó la agencia EFE.
Solo 70 de las casi 700 internas cambiaron su camiseta blanca por una azul y empuñaron escoba y recogedor para integrarse al operativo, que también incluye la participación de 25 hombres privados de libertad.
Para algunas de ellas, esta es la primera oportunidad de salir de la cárcel en años, y además cuentan con un incentivo de reducción de pena: se les recorta un día de condena por cada dos trabajados.

Van cantando y compartiendo sus planes para cuando recuperen la libertad mientras son transportadas en autobús hasta los primeros puntos de limpieza.
“Nos hemos encontrado con demasiada basura. Estamos aquí para apoyar y para que podamos ver un lugar más limpio y mejor”, dijo la reclusa Otis Puertas.
El plan, puesto en marcha el 19 de enero, combina camiones volquetes, retroexcavadoras y compactadoras, junto con el trabajo de los privados de libertad, tras la salida de la empresa que tenía la concesión del servicio por 25 años.

Solo en un día se recolectaron 300 toneladas de desechos en un distrito de 280,000 habitantes, según Ovil Moreno, administrador de la Autoridad de Aseo, quien calificó la situación de a punto de colapsar.
La crisis de basura en Panamá es generalizada, de las 4,372 toneladas de residuos generadas a diario, el 57,8% es recolectado; el resto termina en ríos, mares o vertederos a cielo abierto como Cerro Patacón, donde vive una comunidad indígena afectada por filtraciones, humo y contaminación. Menos del 10% de los residuos se recicla, según datos oficiales.
El problema se ha politizado, mientras el gobierno asumió el control de la recolección en San Miguelito tras la salida de la empresa concesionaria, la alcaldía local ya había diseñado un plan propio.

Rubén Blades, cantautor panameño, criticó la situación en su blog, señalando que la “politización” ha complicado la recolección y distribución de residuos.
Mientras los debates políticos continúan, las presas recorren las calles recogiendo basura entre vidrios rotos y bolsas derramadas, convirtiéndose en protagonistas de un operativo que busca, al menos temporalmente, devolver limpieza y salud a uno de los distritos más afectados de la capital panameña.
