Trump anuncia que otra “armada” está en dirección a Irán después de haber enviado ya el portaaviones USS Abraham Lincoln
El régimen iraní señaló el miércoles que considera más probable una confrontación bélica que una negociación con Estados Unidos, tras días de incremento de la tensión entre ambos países por la decisión del presidente Donald Trump de enviar una flota a la zona, informaron medios de prensa internacional.
“Consideramos más probable la guerra que la negociación. Nos preparamos para el peor escenario. La prioridad es defender el país”, indicó el viceministro iraní de Exteriores Kazem Ghariabadi en un encuentro con prensa extranjera en Teherán.
Irán, además, ha negado la existencia de contactos con el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, o que haya pedido a Washington abrir un proceso de negociaciones, ante las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre una posible intervención militar en relación con la represión de las últimas protestas.
“No ha habido contactos con Witkoff durante los últimos días y no hemos pedido negociaciones”, ha dicho el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, quien ha reseñado que “hay países que están manteniendo consultas como mediadores” y que están en contacto con Teherán para abordar la situación.

“Nuestra postura sigue siendo exactamente la misma. La diplomacia a través de amenazas militares no puede ser efectiva. Si quieren que haya negociaciones –en referencia a Estados Unidos–, deben dejar de lado las amenazas, las exageraciones y las peticiones ilógicas”, ha sostenido.
“La negociación tiene sus propios principios y debe emanar de una posición de igualdad y estar basada en el respeto mutuo”, ha manifestado.
Asimismo, ha insistido en que está “en contacto constante” con otros países de Medio Oriente, incluida una conversación este martes con Qatar, y ha especificado que “hay una percepción en la región sobre una amenaza militar, dadas las características de la presencia estadounidense, que podría derivar en una situación de inestabilidad”.
Las palabras de Araqchi han llegado horas después de que Trump afirmara que otra “armada” estaba en dirección a Irán, sin especificar si se refiere al USS Abraham Lincoln y a los buques que lo acompañan, que llegaron a Medio Oriente durante la jornada del lunes, o a otro grupo de ataque. “Espero que haya un acuerdo”, ha advertido.

Por su parte, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha alertado durante una conversación con el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salmán, que “las presiones y la hostilidad contra Irán, incluidas las presiones económicas y la interferencia externa” suponen un riesgo de “inestabilidad” que “no beneficia a nadie”, al tiempo que ha subrayado que “la unidad y la cohesión entre las naciones islámicas son garantías estabilidad para una seguridad, estabilidad y paz sostenibles en la región”.
Bin Salmán ha trasladado además al mandatario iraní que ni el territorio ni el espacio aéreo de Arabia Saudí serán usados en un ataque contra Irán, antes de mostrar el respaldo de Riad “a cualquier esfuerzo por resolver las diferencias a través del diálogo, de manera que se refuercen la seguridad y la estabilidad en” Medio Oriente, ante el reciente repunte de las tensiones por la represión de las movilizaciones en Irán, que dejó varios miles de muertos.
Las autoridades iraníes han denunciado que hubo “terroristas” y “alborotadores” respaldados por Estados Unidos e Israel infiltrados en las protestas y que estas personas llevaron a cabo ataques para elevar la cifra de muertos, en la que figuran cientos de miembros de las fuerzas de seguridad, con el objetivo de permitir a Trump cumplir su amenaza de intervenir militarmente contra el país.
