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Francia modifica la ley para que negativa al sexo no sea causa legal de divorcio

Francia modifica la ley para que negativa al sexo no sea causa legal de divorcio
Una pareja se coloca las alianzas en la celebración de su boda en una imagen de archivo. Foto: Europa Press, Ricardo Rubio.

La Asamblea Nacional elimina la obligación sexual en el matrimonio, una medida impulsada tras el escandaloso caso de violaciones conyugales de Gisèle Pelicot

En un paso histórico para redefinir el consentimiento dentro del matrimonio, la Asamblea Nacional de Francia ha aprobado este viernes por 106 votos a favor y ninguno en contra una ley que pone fin al denominado “deber conyugal”, informó el diario La Razón.

Esa reforma legal, que ahora pasará al Senado, elimina la idea de que el contrato matrimonial conlleva una obligación permanente de mantener relaciones sexuales, impidiendo así que la negativa al sexo sea una causa válida para solicitar el divorcio.

La diputada ecologista Marie-Charlotte Garin, coautora de la propuesta, declaró durante el debate que pensaba “en las mujeres que han sido forzadas y que han sufrido violaciones conyugales”, expresando su esperanza de que este texto sirva “para que todo esto acabe de una vez”.

 

109 años de Registro Civil

La reforma modifica el Código Civil francés, el cual estipulaba hasta ahora que “los cónyuges se comprometen mutuamente a una vida en común”. Este concepto abstracto había sido utilizado en tribunales como argumento para demandas de divorcio, incluyendo un caso del 2019 en el que un hombre alegó la negativa sexual de su esposa.

La chispa definitiva para el cambio legislativo fue el monstruoso caso de Gisele Pelicot cuya historia conmocionó al país. Su marido, Dominique Pelicot, fue condenado a 20 años de cárcel por organizar y permitir que más de medio centenar de desconocidos violaran a su esposa, a menudo estando ella drogada; varios acusados utilizaron el argumento de que tenían el “permiso” del marido para abusar de ella.

La nueva ley establece que, en el momento de contraer matrimonio civil, se lea en voz alta una cláusula explícita: “Esta vida en común no crea ninguna obligación para los cónyuges de mantener relaciones sexuales”.

 

La ciudadana francesa Gisele Pelicot llegando al juicio por la violación que sufrió por decenas de desconocidos después de ser drogada por su propio marido. (Francia) EFE/EPA/GUILLAUME HORCAJUELO.

 

Ese cambio transforma profundamente los fundamentos legales del matrimonio en Francia, que tradicionalmente cifraba en cuatro las obligaciones conyugales: Fidelidad, socorro, asistencia y vida en común.

La medida busca dejar prácticamente imposible alegar la falta de relaciones íntimas como razón única para un divorcio y, más importante, actuar como disuasorio contra las violaciones dentro del matrimonio.

La diputada Garin argumentó con firmeza que “el matrimonio no puede ser una burbuja en la cual el consentimiento sexual se considera como algo definitivo y para toda la vida”, añadiendo que permitir ese deber persistente equivalía a “dar la aprobación a un sistema de dominación”.

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