“La eliminación de toda posibilidad de que entre al petróleo país, disparan las alarmas”, alertan los obispos cubanos en el mensaje.
La Confederación de Obispos Católicos de Cuba advirtió este sábado que las amenazas de Washington sobre las ventas de petróleo a La Habana agravarán las condiciones de vida en la isla y ofreció su “disponibilidad” para mediar entre los dos países, según un comunicado, informaron medios de prensa internacional.
“Las noticias recientes, que anuncian, entre otras, la eliminación de toda posibilidad de que entre al petróleo país, disparan las alarmas”, alertan los obispos cubanos en el mensaje, que muestra preocupación por los “menos favorecidos”.
Después de cortar el flujo de petróleo y la ayuda procedente de Venezuela, el presidente estadunidense Donald Trump emitió el jueves una orden ejecutiva que permite imponer aranceles a los países que venden petróleo a Cuba, al considerar que la isla supone una “amenaza excepcional” para la seguridad nacional de Estados Unidos.
En respuesta, el mandatario cubano Miguel Díaz-Canel denunció que la Casa Blanca “pretende asfixiar la economía cubana” con la nueva medida.

Ante este escenario, los obispos cubanos consideraron que el riesgo de un “caos social” en Cuba es “real”. “Cuba necesita cambios y son cada vez más urgentes”, afirmaron los representantes de la Iglesia y ofrecieron su “disponibilidad” para mediar entre las partes.
“La Iglesia Católica en Cuba continuará acompañando a este pueblo y también ofreciendo su disponibilidad para, si así se lo solicitaran, contribuir a rebajar el tono a las hostilidades entre partes”, aseguraron los obispos.
Díaz-Canel reiteró recientemente la disposición de su gobierno a dialogar con Estados Unidos, pero sin hacer “ninguna concesión política”.
En el pasado, la Iglesia católica ha actuado a menudo como mediadora y canal de diálogo entre los dos países y tuvo un papel clave en el deshielo entre Washington y La Habana en el 2015.

Cuba atraviesa una severa crisis económica marcada por la escasez y los prolongados apagones, resultado de la baja productividad de su economía centralizada y la caída del turismo.
A esta situación se suma el impacto del parón en el suministro de petróleo venezolano tras la agresión militar estadunidense que concluyó con el secuestro del dictador Nicolás Maduro, principal aliado de la isla, lo que ha dejado a Cuba aún más vulnerable y ha profundizado la escasez de combustible y los apagones.
