Un mes después del secuestro del dictador Nicolás Maduro, la Casa Blanca prioriza el diálogo con Delcy Rodríguez
Un mes después del ataque militar estadunidense que culminó con el secuestro del dictador Nicolás Maduro, la oposición venezolana enfrenta una creciente desventaja frente a la interlocución directa de Washington con la presidenta encargada Delcy Rodríguez, informó la agencia EFE.
Según han indicado expertos y autoridades, la dinámica actual coloca a los líderes opositores en una posición complicada, dado que la Casa Blanca negocia directamente con el régimen chavista, lo que limita la influencia de figuras como María Corina Machado en la definición de cualquier proceso de transición política.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró ante el Senado que la líder opositora y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, puede formar parte de una eventual transición en el país, aunque destacó que, guste o no, el control de las armas y de las instituciones gubernamentales están en manos del régimen, liderado por Rodríguez.

Rubio aclaró que la Administración de Donald Trump no tiene intención de llevar a cabo un nuevo ataque en Venezuela, aunque no descartó ninguna opción si la presidenta encargada no coopera con Washington en los objetivos estratégicos del país norteamericano.
Para politólogos como Pablo Andrés Quintero, socio director de Log Consultancy, este escenario deja a la oposición en una posición de gran desventaja.
“La oposición ha perdido interlocución directa con Washington y no tiene la capacidad de cooperación con un gobierno pragmático y transaccional como el de Trump, porque el que maneja la ejecución del tema petrolero es el gobierno de Delcy Rodríguez”, explicó Quintero.
En este contexto, la oposición enfrenta el dilema de mantenerse fiel a su visión de transición política o adaptarse a la estrategia que la Casa Blanca considera viable.
El propio presidente estadunidense, Donald Trump, ha sugerido la idea de juntar al chavismo y a la oposición venezolana para acercar posturas que conduzcan a una transición democrática.

Trump ha calificado a Machado como muy buena persona, pero ha elogiado también el buen trabajo que viene realizando Delcy Rodríguez como presidenta encargada.
Para el politólogo Piero Trepiccione, esta estrategia es lo más inteligente dadas las circunstancias actuales, evitando escenarios de desestabilización como los observados en Afganistán, Irak o Libia.
“La experiencia previa demuestra que la intervención directa puede generar anarquía y desorden político; por eso, entenderse con Rodríguez permite un manejo más controlado del proceso”, sostuvo Trepiccione.
No obstante, Machado mantiene su postura de que la transición debe ser real y completa, sin que ningún sector del régimen permanezca en el poder.
Quintero advierte que esta posición podría debilitar su relación con aliados internacionales, quienes priorizan un enfoque pragmático sobre la puridad política.
La oposición, además, enfrenta desafíos internos: La unidad sigue siendo más un eslogan que una realidad política, y los distintos líderes deben consolidar un bloque coherente que pueda presentar propuestas concretas a la ciudadanía.
