Amor y fiesta se cruzan en un mismo sábado, comercios, hoteles y restaurantes ofrecen ofertas dobles ante una coincidencia que mezcla romanticismo y celebración popular
La fecha, que tradicionalmente convoca cenas románticas, flores y regalos, se conjuga este sábado con desfiles, culecos y música, obligando a parejas, comerciantes y organizadores a reinventar la forma de celebrar cuando el calendario conjuga el primer día de farra del carnaval con San Valentín.
Para el sector comercial, la coincidencia representa una oportunidad estratégica. Restaurantes, hoteles y centros turísticos promocionaron paquetes que combinan escapadas románticas con experiencias carnavalescas. Algunos locales ofrecen cenas temáticas con música en vivo antes de que inicien las actividades festivas nocturnas, mientras otros apuestan por propuestas más íntimas para quienes prefieren evitar las multitudes.
“El reto es equilibrar ambos públicos: quienes quieren romance y quienes quieren fiesta”, explica Luis Herrera, gerente de un restaurante en la capital. Según señala, las reservas han aumentado, porque muchas parejas planean celebrar temprano y luego sumarse a los eventos del carnaval. “Es un día largo, pero atractivo comercialmente”, afirma Herrera.

En destinos del interior del país, donde el carnaval es el principal motor económico de la temporada, los hoteles reportan alta ocupación. Operadores turísticos señalan que la mezcla de fechas impulsaron reservas anticipadas de parejas jóvenes que buscan vivir ambas experiencias. “Tenemos solicitudes de paquetes que incluyen cenas privadas y acceso a actividades carnavalescas”, sostuvo Mariela Ponce, administradora de un hotel en la región de Azuero.
Sociólogos consultados por Ensegundos Panamá, indican que la coincidencia también refleja cambios en las formas de celebrar. “Las nuevas generaciones integran el romance a espacios públicos y festivos. No necesariamente separan lo íntimo de lo social”, explica el analista cultural Javier Cedeño. A su juicio, esta superposición convierte la fecha en un experimento cultural interesante.

No todos ven la combinación con entusiasmo. Algunas parejas prefieren escapar del bullicio y planificaron viajes a destinos tranquilos o celebraciones privadas en casa. Floristerías y tiendas de regalos aseguraron ventas sólidas, aunque adaptadas a un consumidor que compró más temprano para evitar la congestión típica de carnaval.
Mientras tanto, autoridades de seguridad y turismo recuerdan la importancia de celebrar con responsabilidad, especialmente ante el aumento de movilización de personas durante el fin de semana largo.
Este San Valentín compartido con carnaval promete una jornada inusual: una mezcla de romance, música, agua y multitudes que redefine cómo se celebra el amor en medio de la farra. Para muchos será la excusa perfecta para vivir ambos mundos en un solo día; para otros, un desafío logístico.
