La Iglesia confirmó que el sacerdote no enfrenta impedimentos para ejercer su ministerio y que su participación en una peregrinación en el Vaticano fue un acto personal, sin misión oficial
El padre David Cosca Restrepo no se encuentra suspendido del ejercicio del ministerio sacerdotal ni existe impedimento canónico que le prohíba celebrar la Eucaristía u otros actos propios del orden sagrado, informó este viernes la Arquidiócesis de Panamá.
Las declaraciones de la institución eclesiástica, a través de un comunicado, buscan despejar dudas sobre el estado del presbítero, luego de que su presencia en una peregrinación y misa en el Vaticano generara inquietudes en la opinión pública.
El informe oficial de la Iglesia reiteró que la participación de Cosca en la peregrinación y misa en Roma fue de carácter estrictamente personal, sin misión canónica ni representación de la Arquidiócesis.

El comunicado también informó que Cosca cumplió 75 años, edad límite establecida por el derecho eclesiástico para la presentación de la renuncia a los oficios pastorales ordinarios. En consecuencia, ha cesado en el ejercicio activo de responsabilidades pastorales y se encuentra en condición de presbítero jubilado, sin desempeñar cargos eclesiásticos.
La Arquidiócesis insistió en que la presencia del sacerdote en el Vaticano se realizó en el marco de su libertad individual como miembro del clero y no constituye encargo pastoral ni misión oficial.

Cosca fue sobreseído definitivamente en diciembre del 2019, de una investigación por presunto encubrimiento en el homicidio de Eduardo Calderón en el 2018, donde se le vinculó por haber alquilado la habitación del crimen. Sin embargo, la fiscalía no encontró pruebas suficientes para imputarle cargos. Paralelamente, la Iglesia Católica mantuvo su propia investigación canónica.
El exmonaguillo de Cosca, Hidadi Saavedra, fue condenado a 20 años de prisión.
La Arquidiócesis reafirmó su compromiso con la verdad, la transparencia y el respeto al debido proceso, subrayando que la Iglesia busca actuar siempre con prudencia, claridad y fidelidad a su misión evangelizadora.
