Perú se prepara para nombrar a su octavo presidente en una década
El Congreso destituyó al presidente peruano José Jerí apenas cuatro meses después de haber sucedido a Dina Boluarte, también removida por su incapacidad para enfrentar la crisis de seguridad, informó el diario El País.
Una de las siete mociones de censura presentadas contra el mandatario prosperó tras un intenso debate parlamentario, marcado por acusaciones y enfrentamientos políticos, Jerí, abogado de 39 años, era investigado por reuniones clandestinas con empresarios chinos, en un caso que fue bautizado como “Chifagate”.
El escándalo estalló tras la filtración de un video en el que se le observa encapuchado ingresando a un restaurante chino cerrado al público en Lima, donde sostuvo un encuentro con el empresario Zhihua Yang.

Posteriormente salieron a la luz otras reuniones con Yang y con Ji Wu Xiaodong, este último vinculado presuntamente a una red de tráfico ilegal de madera y con antecedentes judiciales.
Aunque Jerí negó haber cometido delitos y calificó los hechos como “errores” de forma, las contradicciones en sus versiones debilitaron su defensa.
La crisis política se agudizó a pocas semanas de las elecciones generales del 12 de abril, con 78 firmas se convocó el pleno extraordinario que finalmente selló su salida.
Agrupaciones como Fuerza Popular, liderada por Keiko Fujimori, se opusieron a la vacancia para evitar mayor inestabilidad, mientras otras bancadas sumaron los votos necesarios.

Un intento de última hora de la congresista Ana Zegarra, de Somos Perú, para cambiar la figura de censura por vacancia no prosperó.
Jerí deja el cargo con su popularidad desplomada: si al inicio de su mandato alcanzaba 58% de aprobación, una encuesta de Datum Internacional reveló que el 68% de los peruanos lo considera sospechoso de actos de corrupción.
Ahora, el Congreso deberá elegir este miércoles a un nuevo titular del Parlamento, quien asumirá automáticamente la Presidencia hasta el 28 de julio, cuando tome posesión el mandatario electo en abril.
Con este relevo, Perú sumará ocho presidentes en una década, reflejo de una inestabilidad que mantiene al país en una prolongada espiral de incertidumbre política.
