El Pentágono avanza los preparativos para un posible ataque contra el régimen de los ayatolas si las negociaciones fracasan
Estados Unidos ha puesto rumbo a Medio Oriente muchas de las capacidades militares que hasta ahora le faltaban para mantener una guerra larga contra Irán en caso de que las conversaciones entre los dos países fracasen, informó el diario La Razón.
Rastreadores de vuelo revelan la presencia de aviones volando desde Estados Unidos a Europa y hacia Medio Oriente, entre ellos una docena de los furticos F-22 Raptors, los F-16 Fighting Falcons y aviones de radar E-3 Sentry así como un avión espía U-2 Dragon Lady.
La fuerza naval también se verá reforzada con la llegada de un segundo portaaviones, el USS Gerarld Ford, y un séptimo destructor de misiles guiados de la clase Arleigh Burke, el USS Pinckney, que se ha desplegado recientemente en la zona.
La fuerza que Estados Unidos está reuniendo en Medio Oriente, junto con las capacidades de la Fuerza Aérea de Israel, que incluyen cientos de aviones de combate, sería suficiente para una operación importante que podría durar semanas, no días, asegura el experto militar Howard Altman en su artículo en The War Zone.

Los 12 aviones de quinta generación F-22 detectados en tránsito hacia el este son los cazas aire-aire más capaces de Estados Unidos, pero también pueden utilizarse para destruir las defensas aéreas enemigas y atacar otros objetivos terrestres. TWZ recuerda que los Raptors ayudaron a proteger a los bombarderos furtivos B-2A Spirit durante el ataque del pasado junio contra las instalaciones nucleares iraníes.
TWZ también habla de al menos 36 aviones F-16 rumbo a Medio Oriente, 12 de los cuales salieron de la Base Aérea de Aviano en Italia, 12 de la Base Aérea de Spangdahlem en Alemania y otros 12 de la Base Conjunta de la Guardia Nacional McEntire en Carolina del Sur. Al igual que los Raptors, esos aviones podrían utilizarse en defensa aire-aire contra drones y misiles, o en defensa aire-tierra.
Otro avión clave en cualquier despliegue de esta magnitud ya está cerca de Irán. Se trata del mítico U-2, capaz de proporcionar vigilancia a gran altitud, además de servir como enlace de comunicaciones entre los F-22 y los cazas furtivos F-35.

Solo hay una vía para evitar un ataque de Estados Unidos, ha sugerido la Casa Blanca, y esa vía pasa por le negociación y la cesión de importantes exigencias por parte de Teherán. Según The Wall Street Journal, las autoridades iraníes han planteado este martes en Ginebra la posibilidad de pausar el enriquecimiento de uranio, trasladar algunas de las reservas a otro país (Rusia), y cerrar acuerdos comerciales con Estados Unidos. El freno en la producción de uranio sería temporal, por tres años, pero Estados Unidos quiere que sea permanente y que no vuelva a producir ese material con fines militares.
Aunque Irán afirma que enriquece uranio para fines pacíficos, es el único país sin armas nucleares que ha producido uranio enriquecido al 60%, una pureza cercana al 90% necesario para construir un arma. La pregunta que se hacen los analistas es saber si todo esto será suficiente para satisfacer las aspiraciones del presidente Trump.
Actualmente, el Pentágono ha enviado el portaaviones Abraham Lincoln, que lidera un grupo de ataque con tres destructores de misiles guiados y transporta 90 aeronaves, entre ellas cazas F35, y 5,680 tripulantes. Imágenes de los satélites europeos Sentinel-2 muestran al Abraham Lincoln en el mar Arábigo a unos 240 kilómetros de la costa de Omán.

BBC Verify ha rastreado 12 buques estadunidenses en Medio Oriente a través de imágenes satelitales. También se han detectado dos destructores en el Mediterráneo oriental cerca de la base estadunidense de Souda Bay, y uno más en el mar Rojo.
Otro dato. Se ha producido un aumento en el número de cazas F-15 y EA-18 estacionados en la base militar Muwaffaq Salti en Jordania, y de los aviones de carga estadunidenses y aeronaves de reabastecimiento y comunicaciones que se mueven hacia Medio Oriente desde Estados Unidos y Europa. En conjunto, el despliegue estadunidense ante Irán es mucho mayor que el realizado a finales de 2025 en el Caribe para derrocar a Nicolás Maduro.
