Detalló que las nuevas medidas de Trump buscan cortar el suministro energético a Cuba y evitar ingresos por petróleo que se utilicen para la represión interna
El encargado de negocios de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, aseguró que se avecina un cambio “histórico” para la isla. En una entrevista con el diario ABC de España, afirmó que existen contactos entre la administración del presidente Donald Trump con agentes del régimen cubano.
“Yo diría que sí, que va a haber un cambio. ¿En qué forma? Ya veremos cómo”, manifestó el diplomático estadunidense. Es de recordar que Hammer lleva 15 meses en Cuba y ha recorrido varias regiones para conocer la situación real del país bajo la dictadura de Miguel Díaz-Canel. Incluso, su presencia ha generado malestar en la cúpula del régimen que ha intentado obstaculizar su labor con actos de repudio.
Sin embargo, el funcionario afirmó que Estados Unidos busca apoyar al pueblo cubano en su aspiración de libertad y oportunidades económicas.

También detalló que las nuevas medidas de Trump buscan cortar el suministro energético a Cuba y evitar ingresos por petróleo que se utilicen para la represión interna.
“Con estas medidas no queremos hacer sufrir a ningún cubano”, indicó. Al respecto, detalló que 60% del petróleo que recibía la isla era revendido en mercados asiáticos, sin beneficios para la población.
Además, señaló que sectores como transporte, sanitario o comunicaciones quedaron abandonados por el régimen o sin inversión.
“El dinero que estaban sacando del turismo (a través del conglomerado GAESA, a cargo de militares y la familia Castro) no se reinvertía en la economía. Se utilizaba para construir más hoteles. Entonces, imagínese un gobierno que esté dispuesto a invertir en la economía; una situación en la cual pueda venir un turismo que no esté alimentando a un grupo, sino que beneficie de verdad al pueblo cubano”, consideró.

Hammer confirmó que existen contactos entre la administración de Trump y miembros del régimen cubano que reconocen la necesidad de un cambio.
“Solo voy a repetir lo que ha dicho el presidente, que hay comunicaciones con ciertas personas. Que algunos miembros del régimen cubano digan que no hay nada; a lo mejor ellos no están informados, a lo mejor no es con ellos”, indicó.
Precisó que “dentro del sistema cubano hay individuos que se dan cuenta de que el proyecto ya está finalizando”. Además, consideró que es posible que estos estén “interesados en hacer un cambio que ellos ven que es necesario”.

Al respecto, mencionó que el objetivo es una transición pacífica que evite derramamientos de sangre. Además, esperan que ese proceso permita liberar a los presos políticos y que se sume el acompañamiento de otros países europeos.
Por otro lado, el encargado de Negocios en Cuba dijo que cuentan con un plan para el “día después” de la caída del régimen. En ese contexto, elaboraron distintos escenarios para una transición pacífica que evite el caos y permita la transformación del país.
Anticipó que puede haber buena voluntad internacional para apoyar la reconstrucción de Cuba y que los cubanos alcancen la democracia.
“Es un proyecto que va a tomar cierto tiempo y que requerirá mucho esfuerzo, sin duda, pero viendo a los cubanos mismos y la voluntad que hay por parte de la administración Trump y por otros, creo que va a suceder de una manera que nos va a sorprender, y mucho”, dijo.
