Jóvenes concentran la mitad de los desocupados, la informalidad, la caída de la inversión privada y shocks recientes explican el deterioro
Aún sin cifras oficiales publicadas de la Encuesta del Mercado Laboral 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), estimaciones del Observatorio del Mercado Laboral del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (MITRADEL) sitúan la tasa de desempleo en 10,4 % a septiembre del 2025, 0,9 puntos porcentuales por encima de octubre del 2024 (9,5%), informó el diario La Estrella.
Excluyendo los años de pandemia y pospandemia (2020-2021), se trata del registro más alto en 20 años, por encima del 9,8% observado en el 2005.
El impacto es particularmente severo entre los jóvenes de 15 a 29 años, ya que el desempleo juvenil subió de 17,8% en octubre del 2024 a 19,9% en septiembre del 2025, con brechas de género marcadas, 16,5% en hombres y 25,4% en mujeres.

Aunque representan 23% de los ocupados, los jóvenes concentran la mitad de los desocupados y aportaron 55% de los nuevos desempleados en los últimos 11 meses.
De acuerdo con series del INEC, entre el 2012 y el 2024 se perdieron 24,174 empleos asalariados, mientras se incorporaron 63,044 funcionarios públicos y 264,153 informales, en ese período, la deuda externa pasó de $10,782.4 millones a $53,736 millones.
En la práctica, cada empleo asalariado perdido fue reemplazado por tres funcionarios y diez informales, y los ocho sectores que concentran 70% del empleo generaron 100% del nuevo empleo informal.

La tendencia se acentuó entre el 2019 y el 2024, la empresa privada perdió 44,261 puestos, frente a 19,409 nuevos servidores públicos y 28,372 informales, y tres de cada cinco nuevos empleos fueron informales y dos funcionarios, mientras la deuda externa volvió a duplicarse.
Entre el 2019 y el 2025, la economía enfrentó dos shocks, la pandemia y el cese minero, además de la pérdida del grado de inversión por Fitch Ratings en marzo del 2024.
La pandemia destruyó 407,000 empleos formales privados (2020-2021) y el cese minero eliminó 54,107 empleos formales no agrícolas entre agosto del 2023 y octubre del 2024.

En paralelo, la inversión privada cayó $4,653 millones entre el 2019 y el 2024, incluyendo $888 millones anuales menos por compras mineras, $2,165 millones menos en financiamiento bancario al sector productivo y $1,600 millones menos en Inversión Extranjera Directa, por lo que el golpe laboral fue directo, en el 2024, MITRADEL tramitó 99,633 contratos nuevos menos que en el 2019 (-26%).
La contracción del empleo formal y la austeridad de los hogares redujeron el consumo en la primera mitad del 2025. Las recaudaciones del ITBMS cayeron 11% interanual, equivalente a $128 millones mensuales menos.
El epicentro estuvo en Panamá y Panamá Oeste, que entre agosto del 2023 y octubre del 2024 perdieron 125,010 empleos y $60 millones mensuales de masa salarial, explicando 47% de la contracción nacional.

Comercio, servicios financieros y educación privada perdieron 28% de su empleo formal. Restaurantes reportaron bajas de 20% a 40% en ventas en el primer semestre del 2025; centros comerciales, 20%. El consumo de bebidas alcohólicas cayó 12% (cerveza -11%, seco -15%, ron -40%), afectado además por la Ley 438 de junio de 2024, que elevó el ISC.
Entre octubre del 2024 y septiembre del 2025 se perdieron 60,066 empleos agrícolas, incluidos 21,734 formales privados, 19% de la ocupación agrícola y 25% de sus empleos formales. Con excepción de la provincia de Panamá, todas registraron caídas; cuatro de cada cinco se concentraron en Comarca Ngäbe Buglé, Bocas del Toro, Chiriquí y Veraguas.
A ello se sumaron 11,143 empleos formales agrícolas perdidos en Bocas del Toro y la Comarca Ngäbe Buglé por la huelga contra Chiquita Panamá y cierres vinculados a la Ley 462 de la Caja del Seguro Social (CSS). La presión continuará con la desgravación total de productos agrícolas desde el 2026, según el Tratado de Promoción Comercial Panamá–Estados Unidos.
