El ministro de Relaciones Exteriores reclamó el cese de las sanciones internacionales contra su país y que haya un respeto general a la soberanía de los Estados
El gobierno de Venezuela pidió este lunes, en una intervención durante la sesión de inauguración del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que Estados Unidos libere de forma inmediata al dictador Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores, secuestrados el 3 de enero en Caracas.
Esta fue una de las exigencias que planteó en su discurso en el foro de derechos humanos el ministro de Relaciones Exteriores,Yván Gil Pinto.
“La soberanía de Venezuela fue gravemente vulnerada por un ataque militar injustificado e ilegal que resultó en la pérdida de 100 vidas. Este ataque tenía como objetivo detener de manera ilegal al presidente Nicolás Maduro, un jefe de Estado con inmunidad soberana, así como a su esposa y a la diputada de la Asamblea Nacional, Cilia Flores”, dijo.

También reclamó el cese de todas las sanciones contra su país y que haya un respeto general a la soberanía de los Estados.
“Los derechos humanos, sociales, económicos y culturales de nuestro pueblo se han vulnerado sistemáticamente durante más de una década a causa de medidas coercitivas unilaterales, violencia extremista y, más recientemente, un ataque militar que resultó en el secuestro de nuestro Jefe de Estado”, expresó.
Gil criticó que las Naciones Unidas no haya “adoptado una posición firme contra esas violaciones” y la acusó de autorizar la publicación de informes que evidencian las violaciones de derechos humanos en el país, que calificó de “sesgados y politizados”.

En esta línea, denunció que a Maduro lo detuvieron de forma arbitraría y en el “pleno ejercicio de sus funciones”, en una operación que dejó al menos 100 muertos.
“Venezuela exige el cese inmediato de las medidas coercitivas, una agenda de derechos humanos que sea imparcial y sin selectividad política, el respeto a la soberanía de los Estados y la liberación inmediata del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores”, manifestó.
No obstante, también subrayó que las autoridades de Venezuela han abierto con Estados Unidos “un canal diplomático para dirimir diferencias”, pero “no desde la subordinación”, sino “desde la convicción de que el dialogo es el único camino civilizado entre naciones”.
Gil también mencionó como prueba de la buena voluntad del gobierno que ahora dirige Delcy Rodríguez que Venezuela haya renovado recientemente la cooperación con la Oficina de Derechos Humanos de la ONU.
Explicó asimismo que de esa manera se “reabren espacios de diálogo técnico” con ese organismo.
