Urgen fortalecer la prevención, la innovación y la coordinación entre el MINSA y la CSS para enfrentar el creciente impacto de esas dolencias
Representantes del sector público, organismos internacionales, la academia y la industria coincidieron en la necesidad de transformar el sistema sanitario panameño para enfrentar el creciente impacto de las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) en Panamá.
De acuerdo con cifras de la Encuesta Nacional de Salud (ENSPA) compartidas durante el encuentro, más de 1.5 millones de panameños viven con hipertensión arterial y más de 500,000 padecen diabetes mellitus, enfermedades que en conjunto están asociadas a más del 60% de las muertes registradas en el país.
Este panorama posiciona a las ECNT como uno de los principales retos de salud pública, no solo por su impacto en la mortalidad, sino también por los costos que generan al sistema sanitario.

Especialistas subrayaron la necesidad de fortalecer la coordinación entre el Ministerio de Salud (MINSA) y la Caja de Seguro Social (CSS), así como impulsar la innovación tecnológica, el uso estratégico de datos y el fortalecimiento de la atención primaria como pilares para mejorar la prevención, el diagnóstico temprano y el seguimiento de los pacientes.
Los participantes coincidieron en que abordar las enfermedades crónicas no transmisibles representa también una oportunidad para impulsar soluciones integrales basadas en políticas públicas, innovación y colaboración entre el sector público y privado.
En este sentido, destacaron que la inversión en salud no solo mejora la calidad de vida de la población, sino que también incide directamente en el desarrollo económico y social del país.

“La atención de las enfermedades crónicas requiere fortalecer la prevención, promover el acceso oportuno a diagnósticos y tratamientos adecuados, y fomentar la colaboración entre los distintos actores del sistema”, señaló Carmen Da Silva, representante de la Federación Centroamericana y del Caribe de Laboratorios Farmacéuticos (FEDEFARMA).
Los expertos coincidieron en que avanzar hacia sistemas de salud más sostenibles y centrados en el paciente será clave para responder al creciente impacto de estas enfermedades.
El intercambio concluyó con un llamado a consolidar a Panamá como un referente regional en innovación en salud, mediante modelos de atención más integrados, eficientes y enfocados en resultados, capaces de enfrentar uno de los mayores desafíos sanitarios de la actualidad.
