El mercado global proyecta crecer 44,8% anual y alcanzar los $47,100 millones para el 2030
La integración de la Inteligencia Artificial (IA) en el entorno laboral ha dejado de ser una tendencia futura para convertirse en una herramienta clave en la gestión diaria de las empresas, con la irrupción de los llamados agentes digitales, sistemas capaces de ir más allá de la automatización tradicional y avanzar hacia la toma de decisiones autónomas, según explicó Dany Estéves, gerente regional de soluciones digitales de la empresa GBM.
Estos agentes, basados en Modelos de Lenguaje Grande (LLM), son programas diseñados para ejecutar tareas específicas, interactuar con usuarios y otros sistemas, y analizar grandes volúmenes de datos en tiempo real.
Su capacidad de aprendizaje automático les permite identificar patrones, responder con contexto y activar herramientas externas sin supervisión constante, lo que marca una diferencia frente a los sistemas automatizados convencionales.

El impacto económico de esta tecnología es significativo, actualmente, el mercado global de agentes digitales está valorado en $7,380 millones y se proyecta que crecerá a una tasa anual del 44,8%, alcanzando los $47,100 millones en el 2030, impulsado por la necesidad de eficiencia y reducción de costos en las organizaciones.
En la práctica, estos sistemas permiten delegar tareas repetitivas y complejas a la inteligencia artificial, liberando al talento humano para enfocarse en funciones estratégicas y creativas.
Sus aplicaciones abarcan desde el desarrollo de software y la automatización de procesos de Tecnologías de la Información, hasta asistentes conversacionales y herramientas de generación de código.

Entre los principales beneficios destacan la capacidad de respuesta en tiempo real, la optimización de recursos mediante la automatización de flujos de trabajo y la mejora en la calidad de los procesos, al reducir errores gracias al uso de datos confiables.
En este contexto, GBM, a través de su división de IA, ha desarrollado un portafolio de 17 agentes digitales listos para su implementación en entornos corporativos.
Estas soluciones pueden integrarse en pocas semanas a sistemas existentes, abarcando áreas como atención al cliente, productividad, operaciones internas, ventas, servicios financieros, cumplimiento legal y gestión de riesgos.
Estéves indicó que el objetivo es convertir la inteligencia artificial en una capacidad operativa tangible para las empresas, facilitando su adopción sin necesidad de desarrollar tecnología desde cero.
