El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, afirmó este jueves que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no informó a los aliados de que iba a atacar Irán porque quería “mantener la campaña en secreto” y por el riesgo a que hubiera filtraciones, informó la agencia Europa Press.
“Lo que he visto en Trump es cierta frustración sobre que los europeos se tomaran tiempo para reaccionar a su petición”, dijo Rutte en alusión a la llamada de Trump a los aliados a prestar ayuda para garantizar que las rutas marítimas permanecen abiertas durante la operación contra Irán.
Trump cargó este jueves contra los países de la OTAN, asegurando que nunca olvidará que no hayan intervenido en la guerra de Irán, y lanzó un nuevo ultimátum a los negociadores de Irán para que se pongan “serios pronto” antes de que “sea demasiado tarde”.
Este mensaje llega después de que, tras la negativa de unirse a su ofensiva para abrir el estrecho de Ormuz, el mandatario llamase a los países de la OTAN “cobardes”, apuntase que han cometido “un error muy tonto” y dijese que no necesita “la ayuda de nadie”.
En una rueda de prensa dirigida a presentar el informe anual de la Alianza de 2025, Rutte justificó que Estados Unidos no consultara a sus aliados antes de lanzar la ofensiva contra Teherán “por motivos de peso, para asegurarse de que nadie supiera lo que ocurriría aquella mañana de sábado”, según dijo.

No obstante, añadió que ello “también tiene el inconveniente de que a los europeos les lleva tiempo organizarse”.
Rutte incidió en que “Estados Unidos, por razones de peso, no pudo informar a sus aliados de lo que iba a suceder hace ahora tres semanas y media, el sábado, porque eso podría haber provocado una filtración o algo por el estilo”.
“Ese riesgo siempre existe cuando EE. UU. tiene la oportunidad de eliminar a los líderes iraníes. Así que lo entiendo perfectamente. No lo critico, pero eso significa que Europa tarda un tiempo en ponerse de acuerdo, y eso conlleva un riesgo”, enfatizó.
No obstante, Rutte destacó que tras la iniciativa del Reino Unido, Francia, Italia, Alemania, Japón y los Países Bajos, ya son “más de 30 países los que se han comprometido a reunirse para debatir los detalles -qué, dónde y cuándo- con el fin de garantizar que las rutas marítimas permanezcan abiertas”.
“Y esto responde exactamente a la petición del presidente Trump y, en términos más generales, en lo que respecta a Oriente Medio”, apostilló.
Por lo que se refiere a Irán, Rutte dijo que la OTAN se mantiene firme en que el país persa no consiga capacidades nucleares ni de misiles.
Recordó que la Alianza “ha reconocido la amenaza que el programa de misiles de Irán supone para los aliados y sus intereses”.
