La Guardia Revolucionaria asegura que acabará con el gas y petróleo de Estados Unidos y sus aliados “durante años”
Lejos de ceder a las amenazas apocalípticas del presidente estadunidense, Donald Trump, que ha amenazado con la muerte de “una civilización entera para nunca volver”, el régimen iraní continúa manteniéndose públicamente firme en su desafío y amenazó con extender la guerra fuera de Medio Oriente, informó el diario La Razón.
En plena cuenta atrás para el fin del ultimátum dado por el mandatario estadunidense para que el régimen libere el Estrecho de Ormuz, con una región y un planeta que contienen la respiración y un petróleo que marca nuevos récords, las fuerzas estadounidenses e israelíes incrementaron su castigo a la República Islámica que, por su parte, volvió a atacar infraestructura civil de su vecinos y territorio del Estado de Israel como en jornadas anteriores.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria, unidad de élite de las fuerzas armadas de Irán, en control absoluto del régimen de los ayatolás, aseguraba que responderá con ataques fuera de la región de Medio Oriente y que privará a Estados Unidos y sus aliados del petróleo y el gas “durante muchos años” si Washington “cruza las líneas rojas” cumpliendo sus amenazas y golpeando infraestructura civil.
“No hemos sido y no seremos los que inician ataques contra objetivos civiles, pero no dudaremos a la hora de responder a la vil agresión contra instalaciones civiles (en Irán)”, avisaba la Guardia Revolucionaria en un comunicado recogido por medios oficiales.

“Los estúpidos líderes de Estados Unidos, que han puesto sus intereses a los pies de los sionistas, no tienen siquiera la capacidad de calcular los importantes bienes con los que cuentan que están al alcance de nuestros guerreros”, proseguía la unidad de élite de las fuerzas del régimen en la misma nota, ha explicado, antes de confirmar que durante las últimas horas ha llevado a cabo ataques contra territorio israelí y un complejo petroquímico de propiedad estadunidense en Arabia Saudita.
Además, la fuerza en control del régimen de los mulás desde el comienzo de la guerra reivindicaba este martes un ataque contra un buque que “participaba en una misión para entregar equipamiento militar necesitado por el régimen israelí” en los alrededores del Estrecho de Ormuz, antes de afirmar que la embarcación “usó un puerto” en Emiratos Árabes Unidos.
Por otra parte, el portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Esmail Baghaei, respondía a Trump para aseverar que “el poder de la cultura, lógica y fe de una nación civilizada en su justa causa prevalecerá sobre la lógica de la fuerza bruta”.
En un tono semejante, uno de los asesores presidenciales, Mohammad Reza Aref, recordaba que su país forma parte de “una civilización que ha sobrevivido a siglos de agitación y delirios” de sus enemigos. “Irán no es un ‘incidente’ en la historia, sino la historia misma. Una civilización que ha sobrevivido a siglos de agitación y delirios de quienes le desean el mal”.
Las Fuerzas de Defensa israelíes confirmaron, por su parte, ataques contra ocho puentes en distintos puntos de Irán, incluyendo la capital, Karaj, Tabriz, Kashán y Qom, alegando que estas infraestructuras eran utilizadas por la República Islámica para transportar “armamento y equipamiento militar”.
El jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, alimentaba la posibilidad de una inminente operación a gran escala al asegurar que sus fuerzas se encuentran cerca de la “encrucijada estratégica”.
Ante el temor de que el mandatario estadunidense cumpla su amenaza y al cumplirse 38 días de contienda, desde los países del golfo se llama de manera cada vez más desesperada a insistir en la vía diplomática para evitar la catástrofe. Las autoridades de Qatar avisan de que la situación regional está “cerca” de alcanzar un punto en que quede “fuera de control”.
“No hay ganadores si esta guerra continúa”, defendía el martes el portavoz del Ministerio de Exteriores del emirato a la cadena Al Jazeera.
