Tras 21 horas de negociación en Islamabad, JD Vance abandona la cita sin acuerdo ante la negativa de Teherán a renunciar a su programa nuclear y desbloquear el paso naval
La delegación de Irán, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, abandonó este domingo Islamabad tras concluir una reunión directa de más de 21 horas con Estados Unidos, que finalizó sin un acuerdo definitivo y bajo la advertencia de Teherán de mantener las restricciones en el estrecho de Ormuz, informó el diario La Razon.
La salida de la representación iraní se produjo poco después de las 9:00 am hora local, una hora después de que la delegación estadunidense, liderada por el vicepresidente J.D. Vance, abandonara la capital paquistaní, según informó la agencia iraní Mehr. Con ese movimiento concluye el contacto cara a cara de mayor nivel entre ambos países desde 1979, que se cerró al amanecer sin lograr un consenso sobre el programa nuclear y la seguridad regional.
A pesar de que Pakistán, en calidad de mediador, dio por concluidas las conversaciones pidiendo a las partes mantener la tregua alcanzada el pasado miércoles, Irán ha endurecido su postura tras el encuentro. Irán aseguró este domingo que la situación en el Estrecho de Ormuz no cambiará, en referencia a las restricciones impuestas desde el inicio de la guerra y al protocolo de seguridad que Teherán ha propuesto para controlar este punto, a no ser que Estados Unidos acepte un “acuerdo razonable”.

Fuentes diplomáticas iraníes indicaron que “la situación en el Estrecho de Ormuz no cambiará” a menos que Washington acepte un “acuerdo razonable”. “Irán no tiene prisa, y a menos que Estados Unidos acepte un acuerdo razonable, no habrá cambios en la situación del Estrecho de Ormuz”, aseguró una fuente iraní informada sobre las conversaciones, que señaló que hasta el momento “no se ha fijado fecha ni lugar para una posible próxima ronda de conversaciones”.
Teherán insiste en sus líneas rojas, que incluyen el desbloqueo de fondos y un alto el fuego efectivo que se extienda al Líbano, a cambio de flexibilizar el protocolo de seguridad en este punto vital para el comercio petrolero mundial. “Irán presentó iniciativas y propuestas razonables durante las conversaciones. Ahora le corresponde a Estados Unidos abordar los temas con realismo. Así como el Gobierno estadounidense falló en sus cálculos bélicos, hasta ahora también se ha equivocado en las negociaciones”, de acuerdo con la misma fuente.
La agencia Mehr, citando a la portavocía del Ministerio de Exteriores iraní, señaló que sí llegaron a un “entendimiento” en “varios temas” con la delegación estadunidense, pero el problema estuvo en “dos o tres cuestiones importantes” cuyas posturas fueron “muy divergentes”. “Las conversaciones no condujeron a un acuerdo”, sentenció.
Por su parte, el vicepresidente Vance abandonó Islamabad con lo que definió como la “mejor y última oferta” de la administración Trump, que es un “método de entendimiento” técnico para avanzar en las negociaciones. Según el vicepresidente Vance, el principal obstáculo para la firma fue la negativa de Irán a asumir un compromiso firme de no buscar un arma nuclear a largo plazo.
Durante la madrugada, el portavoz de la cancillería iraní, Ismail Bagaei, habló de “demandas excesivas” y “peticiones ilegales” durante el diálogo entre las partes. “El éxito de este proceso diplomático depende de la seriedad y buena fe de la contraparte, de que se abstengan de demandas excesivas y peticiones ilegales, y de la aceptación de los derechos e intereses legítimos de Irán”, escribió en X.
El gobierno de Pakistán puso en valor la capacidad de mediación del jefe del Ejército, el general Asim Munir, y del ministro de Exteriores, Ishaq Dar, quienes lograron sentar a ambas partes durante una jornada maratoniana de 24 horas.
Estados Unidos e Irán habían acordado el pasado miércoles un alto el fuego de dos semanas que incluye como condición la reapertura del estrecho de Ormuz, después de que la vía quedara interrumpida en el contexto de la guerra iniciada por Washington y Tel Aviv el pasado 28 de febrero. El vicepresidente Vance no hizo ninguna mención a la cuestión del Estrecho de Ormuz en sus declaraciones al término de las conversaciones.
