Varios países de Europa se suman a imponer sanciones contra Israel, pero no van tan lejos como España
La reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea (UE) en Luxemburgo concluyó este martes sin consenso para suspender el Acuerdo de Asociación con Israel, evidenciando las divisiones internas del bloque pese a la creciente presión de varios Estados miembros.
España, Irlanda y Eslovenia encabezaron la ofensiva para abrir el debate, insistiendo en que la UE no puede seguir “al margen” ante el deterioro de la situación en Gaza, Cisjordania ocupada y Líbano, informaron medios de prensa internacional.
Sin embargo, sin el apoyo de Estados clave como Alemania e Italia, se hace prácticamente imposible sacar adelante siquiera una suspensión parcial del pacto

“Dado que la suspensión del acuerdo de asociación requiere el voto por unanimidad, no hubo el apoyo necesario en la sala, y las medidas que ya tenemos sobre la mesa y que requieren mayoría cualificada exigirán que los Estados cambien su postura. Hoy no lo hemos visto, pero estos debates continuarán”, aseguró la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, en la rueda de prensa posterior al Consejo de ministros.
A su llegada al encuentro, el ministro español del ramo, José Manuel Albares, recordó que España había solicitado debatir la suspensión del Acuerdo de Asociación entre la UE e Israel y advirtió que “está en juego la credibilidad de Europa”. También la ministra de Exteriores irlandesa, Helen McEntee, reclamó a sus homólogos “ser claros con los países con los que nos asociamos acerca de que deben respetar esos valores fundamentales y leyes”.
Sin embargo, los principales opositores dejaron claro desde el principio que la medida no era siquiera una opción. A raíz de los recientes reproches del Ejecutivo de Giorgia Meloni hacia las autoridades israelíes, había cierta expectación con la posición de Italia. Era, de hecho, uno de los países que podía alterar la postura general, pero su ministro de Exteriores, Antonio Tajani, puso en duda que “bloquear un acuerdo comercial sea una herramienta útil”. “Al final, acaba afectando a la población israelí en general, que a menudo no tiene nada que ver con los actos que cometen los militares y que luego se achacan al Gobierno”, afirmó. Por su parte, el titular alemán, Johann Wadephul, consideró la medida “inapropiada”.

En cambio, varios países defendieron medidas alternativas, desde una suspensión parcial del pacto hasta nuevas sanciones contra colonos violentos en Cisjordania.
Francia y Suecia plantearon imponer aranceles a productos procedentes de asentamientos -iniciativa que algunos países, como España, ya han adoptado por su cuenta- subrayando que estos “quedan fuera del ámbito de aplicación del Acuerdo de Asociación”.
Desde hace meses, la UE baraja frenar parcialmente su relación comercial con Israel aprovechando que esta vía no exige el voto favorable de todos los socios. Sin embargo, no se ha alcanzado el umbral de los 15 Estados que representen el 65% de la población requerido, o lo que es lo mismo, la mayoría cualificada.
Ante las críticas de “doble rasero”, Kallas aseguró que la UE es “el mayor apoyo de los palestinos: Apoyando al pueblo palestino, a la Autoridad Palestina, a los refugiados palestinos y también la reconstrucción de Palestina. Por eso, cada vez que alguien plantea la cuestión del doble rasero, yo también les pido que primero examinen cuánto están haciendo ellos por Gaza y por los palestinos”, sentenció.
