“Existe un acuerdo bilateral que permitiría, de haber sentencia firme, que los ciudadanos cumplan condena en Panamá”, adelantó
Panamá es el “complemento perfecto“ del Mercado Común de Sur (Mercosur), dijo el ministro de Relaciones Exteriores Javier Martínez Acha, organismo regional del cual el país fue admitido en diciembre como Estado asociado.
Explicó, en una entrevista en NexTv, que Panamá puede fungir como plataforma logística para conectar exportaciones del bloque sudamericano hacia el Caribe, Centroamérica, Asia y Europa.
Recordó que, tras una visita reciente a Paraguay junto al canciller Rubén Ramírez Lezcano, autoridades y empresarios, se exploró la posibilidad de que Panamá se consolide como un centro de exportación de productos agrícolas hacia distintas regiones.
“Panamá hace una aproximación cuidadosa, gradual, calculada”, sostuvo. Añadió que el objetivo es “posicionarse como el socio perfecto del Mercosur” y, al mismo tiempo, fortalecer capacidades productivas internas.

Durante la entrevista, abordó desde su visión “pragmática, basada en principios” y el impulso al multilateralismo, la situación de panameños en Cuba, la cooperación judicial con Venezuela, China y el papel del país ante conflictos internacionales.
El canciller Martínez-Acha Vásquez dijo que la política exterior se sustenta en el respeto al derecho internacional y en una visión orientada al desarrollo nacional. “Nosotros tenemos una política exterior pragmática, basada en principios, y sobre todo en respeto al derecho internacional”, afirmó.
Añadió que la Cancillería busca transformar la diplomacia en una herramienta de desarrollo nacional, promoviendo inversiones, proyectos de infraestructura y posicionando a Panamá como “un socio fiable, con credibilidad”, en el marco de un multilateralismo útil.
En ese contexto, también destacó la importancia de la neutralidad del Canal como eje de confianza internacional. “La neutralidad del Canal de Panamá, sobre todo hoy, es credibilidad”, dijo.
Sobre las relaciones con China, indicó que se mantienen en términos de respeto, pero con firmeza en la defensa del orden constitucional.
“Nosotros aspiramos a tener una relación constructiva, pero lo principal es defender los intereses de nuestro país y respetar la Constitución y el Estado de Derecho panameño”, señaló. Añadió: “Esto no es en contra de China, tenemos política a favor de la legalidad”.
En cuanto al conflicto en Medio Oriente, resaltó el rol del servicio exterior panameño. “Nuestros embajadores están haciendo un trabajo fenomenal”, dijo.

Detalló labores de protección y evacuación de ciudadanos en zonas de riesgo, mencionando representaciones en Israel, Egipto y otras sedes diplomáticas.
Reiteró la posición del país en defensa de la navegación internacional. “Somos creyentes de que las vías marítimas internacionales deben permanecer abiertas a todo tránsito”, expresó.
Indicó que estas gestiones se impulsan en instancias como la OMI y las Naciones Unidas.
La situación de ciudadanos panameños detenidos en Cuba también fue abordada. El canciller insistió en que estos casos deben manejarse con rigor diplomático. “No se puede permitir la ligereza del discurso, tenemos que actuar no con voz más fuerte, sino con más precisión”, afirmó.
Explicó que se requiere “una diplomacia consistente, silenciosa, técnica y efectiva”, que ya ha permitido la liberación de tres panameñas, resultado de gestiones encabezadas por el Ejecutivo, la Cancillería y el embajador en Cuba, sustentadas en “un acto de cercanía, de amistad y de humanidad”.
Detalló que los otros siete ciudadanos continúan en un proceso que contempla “investigación, luego juicio y finalmente sentencia”, con acompañamiento consular, asistencia jurídica y protección diplomática. “Nosotros lo colocamos en resultados”, enfatizó.
Señaló que el objetivo es lograr su retorno “lo más pronto posible”, respetando las leyes cubanas. “Existe un acuerdo bilateral que permitiría, de haber sentencia firme, que los ciudadanos cumplan condena en Panamá”, señaló.
También precisó que no ha habido comunicación directa entre presidentes. Sin embargo, confirmó diálogo con autoridades cubanas, incluido el canciller Bruno Rodríguez y un encuentro con el dictador cubano Miguel Díaz Canel.
Sobre Venezuela, el jefe de la diplomacia panameña fue categórico. “Hay que ser muy objetivos, nosotros tenemos relaciones consulares solamente y no nos hemos planteado establecer relaciones diplomáticas”, indicó.
En ese contexto, aclaró que la reciente extradición “fue una cooperación en materia judicial entre Venezuela y Panamá”, en referencia al traslado de Ali Zaki Hage Jalil, quien fue entregado al país el 20 de abril pasado para enfrentar cargos por su presunta vinculación con el atentado en 1994 contra el vuelo 901 de Alas Chiricanas.
El canciller también se refirió al contexto regional, incluyendo tensiones comerciales entre Ecuador y Colombia.
Afirmó que Panamá podría mediar si ambas partes lo solicitan. “Si ellas lo consideran oportuno, nosotros podríamos tratar de mediar, pero depende de sus decisiones”, indicó.
Destacó además la capacidad del país de mantener relaciones fluidas con gobiernos de distintas ideologías.
Finalmente, adelantó que junio será un mes clave para la agenda internacional panameña. Panamá será sede de la Asamblea General de la OEA y de la conmemoración de los 200 años del Congreso Anfictiónico.
“Estamos haciendo una gran gestión para que vengan todos los cancilleres. No es solo un evento, es una convocatoria para establecer la importancia de ese multilateralismo”, afirmó.
Añadió que Panamá busca impulsar una “voz colectiva” regional en un contexto global de tensiones y concluyó: “Tenemos mucho que ofrecer al mundo, podemos potenciar la región como un espacio de paz”.
