A pesar de la tregua indefinida en vigor, las partes han sido incapaces de orillar sus diferencias y ponerse de acuerdo para sentarse a negociar cara a cara una segunda vez
Las autoridades iraníes remitieron este viernes a la administración Trump a través de la mediación pakistaní una nueva propuesta de acuerdo que permita poner fin a la guerra en pleno bloqueo de las negociaciones y evitar así una nueva escalada aliada, según la información que reveló la agencia IRNA, recogen medios de prensa internacional.
Por ahora no han trascendido detalles sobre el borrador, y ni Estados Unidos ni Pakistán habían hecho al cierre de esta edición referencia a su contenido.
En las últimas horas trascendía que Trump, que mostró el martes pasado su disgusto con la última propuesta iraní, estudia en estos momentos las diferentes opciones militares que le han planteado los mandos militares estadunidenses, incluidas las posibilidades de la invasión de varias islas situadas cerca del Estrecho de Ormuz y la de la región de Isfahán en busca de las reservas de uranio altamente enriquecido de las que Teherán se niega a desprenderse y de un rápido e intenso bombardeo.

Lo cierto es que, a pesar de la tregua indefinida en vigor, las partes han sido incapaces de orillar sus diferencias y ponerse de acuerdo para sentarse a negociar cara a cara una segunda vez. El único precedente se produjo entre los días 11 y 12 de abril en Islamabad, en una jornada maratoniana que acabó sin acuerdo.
Ante la posibilidad de una nueva operación militar estadounidense contra su territorio, las autoridades iraníes ya habrían activado su sistema de defensa aérea.
Una información de la cadena NBC apuntaba que Teherán se afana en las últimas jornadas en recuperar misiles y otras armas que quedaron enterrados durante la larga campaña aérea estadunidense e israelí a fin de responder eventualmente a una nueva agresión.
Por su parte, el ministro iraní de Exteriores y representante de su país en la cita de Islamabad, Abbas Araghchi, volvió a mostrar el rostro amable de la teocracia islámica para aseverar que su país sigue abierto a la diplomacia si Estados Unidos abandona su “enfoque expansionista” y “retórica amenazante”.
En un post en su cuenta oficial en Telegram, el jefe de la diplomacia iraní revelaba haber mantenido recientes conversaciones telefónicas con sus pares turco, catarí, saudí, egipcio, iraquí y azerbaiyano.
Entretanto, en espera de la reacción de Washington, el anuncio provocó una súbita caída de los precios mundiales del petróleo. Las informaciones de los últimos días que apuntaban a que el presidente estadunidense, Donald Trump, prepara una nueva campaña militar provocaron un nuevo máximo en cuatro años el jueves de esta semana.
Además, el Departamento del Tesoro anunció sanciones a cualquier naviera que acabe pagando el “peaje” de tránsito impuesto por las autoridades de Irán para atravesar el bloqueado Estrecho de Ormuz.
En declaraciones recogidas por la agencia Tasnim -vinculada a la Guardia Revolucionaria- el vicepresidente del Parlamento iraní Ali Nikzad afirmó que su país tiene “derecho natural” a controlar el Estrecho de Ormuz e insistió en una idea repetida por Teherán: Que, en lo relativo al tránsito por la importante ruta comercial, nunca se volverá a la situación previa a la contienda.
“El Estrecho de Ormuz es nuestra bomba atómica y el uranio enriquecido al 60% es el símbolo de nuestro poder”, zanjaba.
