Este proyectil es capaz de volar a velocidades 10 veces superiores a la del sonido y tiene un alcance de entre 3,000 y 5,000 kilómetros
Rusia golpeó este domingo a Ucrania con un ataque masivo que causó al menos cuatro muertos y 83 heridos. El Kremlin lanzó una ofensiva especialmente concentrada en la capital ucraniana, con 600 drones y 90 misiles, entre ellos el Oreshnik. Es la tercera vez que Putin usa contra Ucrania este misil balístico hipersónico de alcance intermedio con capacidad nuclear, el arma estrella de su arsenal, informó el diario El Periódico.
La operación militar ha suscitado duras críticas entre los líderes europeos por su intensidad y por la inclusión de objetivos civiles. Las autoridades rusas, por su parte, han defendido el ataque como una represalia al bombardeo de Kiev del pasado jueves contra la residencia de estudiantes de la Universidad Pedagógica de Lugansk, que causó 21 muertos y 63 heridos.
El Oreshnik, que significa “avellano” en ruso, es una versión modificada de los misiles balísticos intercontinentales del programa ruso, suspendido en el 2018.
Según estimaciones estadunidenses, tendría un alcance de entre 3,500 y 5,470 kilómetros, lo que le permitiría alcanzar gran parte de las capitales europeas si fuera lanzado desde territorio ruso.

Una característica distintiva del Oreshnik es su capacidad para lanzar múltiples ojivas separadas desde el misil principal. Hasta seis partes distintas se separan del misil durante su vuelo a velocidades hipersónicas. Además, cada una de ellas puede llevar entre cuatro y seis ojivas y dirigirse a objetivos distintos, lo que permite que un único misil balístico pueda atacar múltiples puntos de forma simultánea y con mayor alcance.
Funcionarios rusos han afirmado que el misil tiene capacidad nuclear, aunque hasta ahora, en las tres ocasiones en que se ha utilizado, el Oreshnik ha sido desplegado con ojivas no nucleares. Aun así, algunos analistas militares consideran que podría llegar a equiparse con cabezas nucleares, según recoge el CSIS Missile Defense Project.
Asimismo, Vladímir Putin ha señalado que el impacto del misil genera temperaturas extremadamente altas y que puede destruir objetivos altamente protegidos.
Con su capacidad de dividirse y lanzar múltiples ojivas con rumbos distintos, los sistemas de defensa antimisiles tendrían que detectar, seguir y destruir varios objetivos independientes al mismo tiempo. Por ello, la posibilidad de interceptarlo por completo es mucho más difícil que la de un misil con una única ojiva.
Además, el Oreshnik se desplaza a velocidades superiores a las de la mayoría de los misiles modernos, con estimaciones de hasta 13,000 kilómetros por hora, en una trayectoria que va desde una ascensión fuera de la atmósfera terrestre a un descenso abrupto en la fase final del vuelo.
Estas dos características lo hacen prácticamente imparable para los sistemas de defensa aérea de Ucrania.
Rusia ha atacado a Ucrania con el Oreshnik a modo de represalia en varias ocasiones. En este último caso, el ataque se produjo en respuesta a una ofensiva contra una residencia estudiantil en la ciudad ocupada de Lugansk, que dejó una veintena de muertos. Kiev negó haber atacado objetivos civiles y afirmó que el objetivo era un cuartel militar. El Kremlin, por su parte, prometió una respuesta y llevó a cabo la ofensiva este domingo.
El Kremlin también usó el Oreshnik en ataques contra instalaciones industriales en Dnipro como respuesta a uso por parte de Ucrania de misiles estadunidenses ATACMS.
