Un vagón alemán de la época nazi es el centro de la nueva exhibición en el Museo de la Libertad y los Derecho Humanos de Panamá, como un símbolo del dolor que causó el Holocausto en la historia de la humanidad
“Cuando ves el vagón, realmente, percibes la gravedad y el dolor de la tragedia que pasó ahí. Es un vagón que estaba pensado para ganado, por eso te das cuenta que no tiene asientos ni nada. Metían a más de 100 personas”, dice a EFE la directora del museo, Elvira López.
‘Guardianes de la Historia’ es como se llama este nuevo pabellón permanente del Museo de la Libertad y los Derechos Humanos, creado en alianza con Fundación EMET para preservar la memoria del Holocausto y fortalecer la educación, el respeto y tolerancia en Panamá, según la información oficial. Y está ubicado en el recién inaugurado edificio de la Tolerancia.
El vagón, como pieza epicentro, fue construido en Alemania en 1941 durante la Segunda Guerra Mundial para la Deutsche Reichsbahn. Con 9,1 metros de longitud, es un ejemplar auténtico del mismo tipo de vagones que formó parte del sistema ferroviario alemán durante el Holocausto y fue traído en 2020 a Panamá para restaurarlo.
A ello le acompaña una exposición que contextualiza históricamente el Holocausto y “propone una reflexión sobre las consecuencias del odio, la deshumanización y la indiferencia”, según el museo.

“La tarea es que el visitante se lleve a través de estas diferentes piezas que están expuestas, una idea general de todo lo que pasó antes, durante y después del Holocausto”, explica la directora a EFE desde el museo, ubicado a las afueras de la capital panameña, cerca de la entrada del Pacífico del Canal.
El nuevo pabellón incorpora un nuevo espacio permanente dedicado a la memoria histórica y los derechos humanos. Bajo la premisa de fortalecer la oferta educativa y cultural de Panamá, busca promover la enseñanza del Holocausto desde el rigor histórico y la evidencia documental.
De manera paralela, el museo también tiene una exposición sobre Ana Frank, la niña judía alemana reconocida por el diario que escribió mientras permanecía escondida con su familia en Ámsterdam para huir de la persecución nazi durante la Segunda Guerra Mundial.
El Holocausto, el genocidio perpetrado por la Alemania nazi contra el pueblo judío en Europa, supuso el exterminio de seis millones de judíos mediante un plan metódico ya gran escala, impulsado por el antisemitismo y ejecutado con deportaciones, guetos, fusilamientos, campos de concentración y exterminio, cámaras de gas y hornos crematorios.
La llamada “solución final” fue sistematizada por el aparato nazi y contó con la participación o colaboración de fuerzas en varios países europeos.
“Se perdieron familias, humanidad, niñez, adolescencia, etapas enteras de la vida que no solo se perdieron, se ultrajaron de la manera más vil y más horrible que una persona se puede imaginar”, agrega López.
