El avance de la enfermedad mantiene en alerta a las autoridades sanitarias, que insisten en eliminar los criaderos del mosquito y reforzar las medidas de prevención en los hogares y comunidades
El dengue continúa representando un desafío para la salud pública en Panamá. En lo que va de 2026, el país registra 3,905 casos acumulados y 12 defunciones, cifras que mantienen bajo vigilancia epidemiológica a las autoridades sanitarias.
Ante este escenario, el Ministerio de Salud (Minsa) ha reiterado el llamado a la población a no bajar la guardia y reforzar las acciones para eliminar los criaderos del mosquito transmisor de la enfermedad.
La principal recomendación es evitar que se acumule agua en recipientes, llantas, envases, tanques y cualquier otro objeto que pueda convertirse en un punto de reproducción del mosquito.
Las autoridades también recuerdan la importancia de acudir oportunamente a un centro de salud ante síntomas compatibles con dengue, especialmente cuando se presentan señales de alarma, y evitar la automedicación.
El comportamiento de los casos mantiene la vigilancia activa en distintas regiones del país, mientras los equipos de salud continúan con acciones de control vectorial y prevención.
El Minsa insiste en que la lucha contra el dengue no depende únicamente de las jornadas de fumigación. La eliminación de criaderos dentro y alrededor de las viviendas sigue siendo una de las principales herramientas para cortar la cadena de transmisión.
La alerta está sobre la mesa: mientras continúen los criaderos, el mosquito seguirá encontrando dónde reproducirse. La prevención comienza en casa.

