VIRUS… Y SILENCIO
Mientras el Minsa corre contra el reloj por las misteriosas muertes en la comarca, en los pasillos preguntan quién dejó que la situación llegara tan lejos. En salud, los virus contagian… pero la burocracia también.
PANDORA NO SE CIERRA
El escándalo de la DGI sigue sacando nombres y haciendo temblar escritorios. Dicen que algunos ya están practicando aquello de “yo no firmé nada”, aunque las copias parecen tener buena memoria.
PLACAS FANTASMAS
Hay carros nuevos, dueños al día con los impuestos… y placas que parecen estar en una dimensión paralela. En los municipios ya bromean que es más fácil encontrar un unicornio que una matrícula.
LOS DEPORTISTAS DAN LA CARA
Mientras unos coleccionan excusas, los atletas coleccionan medallas. Con poco presupuesto y mucho sacrificio, siguen demostrando que el talento panameño vale más que muchos discursos oficiales.
EL PULSO SIGUE EN LAS AULAS
Gobierno y docentes siguen jugando al “yo no cedo”. Los estudiantes, mientras tanto, ven pasar los días de clases como si fueran capítulos repetidos. Al final, los únicos que siempre pierden examen son los muchachos.
EL AGUA… OTRA VEZ
Cada vez que el IDAAN anuncia trabajos, la gente corre a llenar tanques y cubetas. Lo preocupante es que ya no sorprende el corte de agua; sorprende cuando el servicio no falla.
LA INSEGURIDAD NO DA TREGUA
Capturan delincuentes por un lado, pero por el otro siguen apareciendo hechos violentos. En la calle dicen que la Policía corre… pero el crimen parece conocer mejor los atajos.
