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La Tomatina de Buñol ya cabe en un cucurucho gracias a un innovador helado de tomate

La Tomatina de Buñol ya cabe en un cucurucho gracias a un innovador helado de tomate
La Tomatina de Buñol (Valencia) no deja de evolucionar y la edición de este año también estará disponible en formato cucurucho, gracias al helado de tomate que ha elaborado la heladería italiana Al Bacio, un "experimento" en honor a esta fiesta internacional que llega de la mano de Diego Salvati. EFE/Manuel Bruque

La Tomatina de Buñol (Valencia) no deja de evolucionar y la edición de este año también estará disponible en formato cucurucho, gracias al helado de tomate que ha elaborado la heladería italiana Al Bacio, un “experimento” en honor a esta fiesta internacional que llega de la mano de Diego Salvati

Al Bacio, una expresión italiana que significa “hecho a la perfección, con maestría”, es el negocio familiar de Diego, que abrió la persiana el pasado 23 de mayo junto a su madre y su hermano, ante la falta de oferta de helados artesanales en el municipio.

Pero incluso antes de abrir la heladería, Diego ya tenía en la cabeza la idea de hacerle un homenaje a La Tomatina, una experiencia que ha podido vivir solo una vez y que describe como “muy heavy“.

“Es un helado de tomate hecho con producto local, de la terreta, en honor a la Tomatina”, asegura el artesano en una entrevista con EFE, quien desvela que conseguir su sabor ha sido un proceso de “prueba y error”.

Diego Salvati, propietario de la heladería italiana Al Bacio, prepara un cucurucho con su helado La Tomatina, un helado de tomate en honor a esta fiesta que este año estará disponible para celebrar una nueva edición de este festival que se ha hecho famoso en todo el mundo. EFE/Manuel Bruque

Para Diego, la mayor dificultad ha sido encontrar un balance entre la acidez del tomate y el sabor dulce que todos esperan encontrar en un helado, una tarea que se ha basado en perseguir “ese equilibrio”.

“Es un helado salado, un helado que se llama gastronómico, y las mezclas pueden ser más complicadas comparadas con helados tradicionales, pero al final lo hemos conseguido”, expresa Diego, quien destaca también otros sabores originales como el de ricota con higo y los más clásicos: chocolate, vainilla, pistacho y avellana.

El italiano cuenta que la clave de este proceso es limpiar muy bien los tomates, pelarlos, quitarle la parte más dura que contiene las semillas y añadir “dos o tres ingredientes secretos más”, una mezcla que acabará en la mantecadora para hacer su magia.

Diego presentará este helado la semana que viene como parte de una edición limitada previa a la fiesta de La Tomatina -que tendrá lugar el próximo miércoles 26 de agosto-, aunque adelanta: “Si a la gente le gusta mucho, lo seguiremos haciendo”.

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