El veto que regresó con pasaje de vuelta
Mulino mandó para la Cueva el proyecto de beneficios para jubilados. Ahora la papa caliente vuelve al Pleno. Los jubilados ya saben que en Panamá algunas promesas caminan rápido… pero cuando llegan a Presidencia, agarran tranque.
—-
$1,249 millones y que Dios reparta los contratos
El MOP llegó a la Asamblea con una solicitud presupuestaria que supera los B/.1,249 millones para 2027 y una cartera de 178 proyectos. Con tanta carretera, puente y mantenimiento anunciado, más de uno ya debe estar preguntando dónde queda la próxima parada del cemento.
—-
Cerro Colorado: aquí no hay mina… dice Mulino
El Presidente salió a apagar el incendio y calificó de “absolutamente falso” que exista un proyecto minero en Cerro Colorado. El problema es que cuando una palabra como “mina” aparece en Panamá, las antenas se levantan solitas. Ahora toca ver de dónde salió el rumor y por qué prendió tan rápido.
—-
El reglamento también pasó por la guillotina
El proyecto 594 tampoco salió ileso: el Ejecutivo objetó parcialmente nueve artículos relacionados con el Reglamento Interno de la Asamblea. Parece que entre el Palacio de las Garzas y la Cueva hay una nueva modalidad de mensajería: “te lo devuelvo para que lo revises”.
—-
El Corredor Norte con invasores de terreno
Mientras unos hacen carreteras, otros parecen querer ampliar el mapa por cuenta propia. Se reportó nuevamente la ocupación de terrenos públicos y privados en sectores del Corredor Norte. Ahora la pregunta es sencilla: ¿quién va a ponerle el cascabel a ese gato?
—-
La gasolina aprieta y el bolsillo no protesta: ¡grita!
El combustible sigue siendo uno de esos temas que no necesita conferencia de prensa para sentirse. Basta con llegar a la bomba y mirar el precio. Mientras algunos discuten presupuestos millonarios, el panameño común sigue haciendo matemática de supervivencia con cada tanqueada.
—-
Llueve sobre mojado… y Panamá no aprende
El IMHPA mantiene avisos por lluvias, aguaceros y tormentas en distintas regiones del país, con posibilidad de episodios fuertes y ráfagas. En Panamá ya sabemos el libreto: cae un aguacero, se inunda una calle y después comienza la búsqueda del culpable. El agua cae del cielo; el problema muchas veces viene de abajo.
