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Teleférico: firmado el contrato, ahora toca demostrar cuándo funcionará

Teleférico: firmado el contrato, ahora toca demostrar cuándo funcionará
Ilustración: N. Fernández, Ensegundos.com.pa

Metro de Panamá y Doppelmayr Panamá firmaron el contrato para avanzar con el proyecto que conectará sectores de Panamá y San Miguelito. Ahora comienza la etapa en la que deberán conocerse plazos, costos y ejecución

El teleférico de Panamá y San Miguelito vuelve al centro de la agenda de movilidad con la firma del contrato entre el Metro de Panamá y Doppelmayr Panamá.

Después de años de anuncios, estudios y expectativas, el proyecto entra ahora en una etapa distinta: la de convertir los planes en una obra que pueda ser utilizada por los ciudadanos.

Y con el contrato firmado también aparecen las preguntas que marcarán el seguimiento de la obra: ¿cuándo comenzarán los trabajos?, ¿cuánto terminará costando?, ¿cuándo entrará en operación y cuántas personas se beneficiarán?

Del papel a la obra

El proyecto ha sido presentado como una alternativa para mejorar la conexión entre sectores de Panamá y San Miguelito, particularmente en áreas donde la movilidad terrestre enfrenta dificultades.

Pero la firma del contrato, por sí sola, no cambia todavía la experiencia diaria de quienes utilizan buses, taxis o vehículos particulares para movilizarse.

El siguiente paso será conocer el cronograma de ejecución y las fechas concretas de las diferentes etapas del proyecto.

El costo también estará bajo la lupa

Otro punto que deberá seguirse durante la ejecución será el comportamiento del presupuesto.

El costo inicial de una obra y su costo final no siempre terminan siendo iguales. Por eso, el seguimiento deberá incluir modificaciones contractuales, adendas, avances físicos y financieros y cualquier variación que pueda producirse durante la construcción.

Para los usuarios, el dato importante no será únicamente cuánto cuesta construir el teleférico, sino cuánto costará utilizarlo y cómo se integrará con el resto del sistema de transporte público.

¿Quiénes serán los beneficiarios?

El otro punto clave será medir el impacto real sobre la movilidad.

El proyecto deberá demostrar si efectivamente reduce tiempos de desplazamiento, mejora la conexión con otros medios de transporte y facilita el acceso de los residentes de las áreas beneficiadas.

Ahí estará una de las principales pruebas para el teleférico: que la obra no se quede como infraestructura nueva, sino que produzca un cambio concreto en la forma en que miles de personas se movilizan.

Ahora comienza el verdadero seguimiento

Con la firma del contrato, la discusión deja de estar centrada únicamente en si el teleférico se hará o no.

Ahora la pregunta es otra:

¿Cuándo comenzará a construirse y cuándo comenzará a sentirse?

EnSegundos dará seguimiento a cuatro variables durante el desarrollo del proyecto: cronograma, costo, avance de obra y número de usuarios beneficiados.

Porque entre firmar un contrato y cambiar la movilidad de una ciudad existe una distancia que solo se puede medir con una cosa: obra ejecutada.

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