Agua que no has de beber
La lluvia cayó, las calles se llenaron y los tranques hicieron fiesta. En Panamá, cuando el cielo se pone bravo, hasta el drenaje pide que lo saquen de esa junta.
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El milagro de la multiplicación
Hay cifras que crecen más rápido que las soluciones. Para contar los problemas siempre aparece una calculadora; para resolverlos, parece que se perdió el cargador.
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Mucho cacique y poco machete
En las fotos sobran los que mandan, los que coordinan y los que supervisan. Lo difícil es encontrar al que se ensucie los zapatos y resuelva el enredo. ¡Puro desfile de sombreros!
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La silla está caliente
Hay puestos que parecen cómodos hasta que llega la hora de rendir cuentas. Ahí sí se acaba el aire acondicionado y empieza el abanico de excusas.
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El bolsillo no tiene paraguas
Cuando sube el costo de la vida, el ciudadano es quien recibe el aguacero completo. Los discursos pasan bajo techo, pero la factura siempre llega a casa.
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Se busca: sentido de urgencia
Para convocar reuniones hay agenda; para anunciar planes hay micrófono. Pero cuando la gente espera respuestas, el reloj parece caminar en chancletas. ¡Apúrense, que el país no está en cámara lenta!
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El último que apague la luz
Entre promesas, explicaciones y pases de factura, el ciudadano sigue esperando que alguien agarre el timón. Porque una cosa es navegar con el mar tranquilo y otra muy distinta es saber quién manda cuando vienen las olas.
