Casa nueva, paciencia vieja
El Gobierno promete viviendas para los damnificados. Ojalá la reconstrucción camine más rápido que la burocracia… porque el cemento no se come y la paciencia tampoco llena la nevera.
—-
¡A clases, pero con cuidado!
Meduca quiere recuperar el tiempo perdido. Bien, pero primero que las escuelas estén seguras. Que los estudiantes vayan a aprender, no a jugarse la vida.
—-
Salud con horario de emergencia
La CSS reorganiza servicios y turnos. Los pacientes necesitan tratamientos, no una peregrinación por hospitales buscando quién les resuelva. ¡Con la salud no se juega!
—-
Albergues con fecha de vencimiento
El Minsa vigila la salud en los refugios, pero la emergencia no puede convertirse en domicilio permanente. La gente necesita un techo propio, no acostumbrarse a vivir entre promesas.
—-
La deuda también pasa factura
Moody’s pone notas a los programas del Tesoro. Muy bonito sacar calificaciones, pero la pregunta es quién termina pagando la cuenta. Porque en Panamá, la deuda se firma arriba y la factura baja solita.
—
Zona Libre con viento a favor
El comercio crece y Colón mueve mercancía. Ahora falta que la prosperidad también se baje del contenedor y llegue al bolsillo del colonense. ¡Que el progreso no se quede en tránsito!
—-
El terremoto pasó; las preguntas se quedan
Hay viviendas afectadas, escuelas pendientes y familias esperando respuestas. Que nadie confunda conferencia de prensa con reconstrucción. Las fotos duran un día; las necesidades, mucho más.
