Las seis lecciones detrás del mensaje del niño Rodolfo Miller

Las seis lecciones detrás del mensaje del niño Rodolfo Miller
Las palabras del niño colonense han calado entre los usuarios de las redes sociales.

Ese es el nombre del niño colonense que aparece en un video, que se hizo viral, denunciando que Pipe quemó su casa. ¡El pequeño impresiona! No solo por su carisma y facilidad de expresión, sino porque está muy claro de su entorno social. 

La clase política y una gran parte de la sociedad están desconectados de la realidad que nos enseña el pequeño Rodolfo. De su mensaje sacamos algunas lecciones para todos.

  • Lección 1: Hay impunidad

“… a él lo atraparon y lo soltaron, lo atraparon y lo soltaron (…) eso está cansando”.

 El sistema de justicia no funciona para los estratos bajos, hay delitos sin castigo, es decir impunidad.

  • Lección 2: Hay impotencia

  “Quemó mi casa, quemó la casa arriba (…), mis pantalones se me quemaron, mis zapatillas nuevas se me quemó. ¿Quién me la va a comprar? Nada más tengo este pantalón y mi uniforme de policía, más nada”.

 Los ciudadanos sienten impotencia ante la incapacidad del sistema de justicia para resolver sus conflictos.

  •  Lección 3: Estan en estado de defensión, lo que finalmente genera violencia 

 “Pipe es mi vecino, él la tiene que pagar, la va a pagar de verdad. El domingo él dijo que la iba a quemar, pero mi tía Walki le dijo: “Pipe no porque yo no puedo oler humo porque estoy preña’”, y él dijo no me digas ni p… no me digas ni v…”

 Aun cuando ya se conoce que se cometerá un delito,  no hay quién de protección a las potenciales víctimas. Ante la incapacidad del Estado de proveer protección y de resolver los conflictos, los ciudadanos están obligados a resolver sus diferencias por su cuenta. La ausencia del Estado en la solución de conflictos es uno de los principales generadores de violencia en los estratos bajos. Por eso es que una gran cantidad de crímenes tiene como móvil “rencillas”.

  • Lección 4: El sistema está desgastado

 “¿Qué es lo que está pasando con el presidente?, el presidente dijo que no nos iba a faltar nada…”

 El sistema paternalista, centralista y presidencialista hace que se llegue a la conclusión que el presidente es el responsable de todos los problemas sociales. Los presidentes concentran poder y es difícil que impulsen una iniciativa (como la constituyente) para compartir o despojarse de parte de este poder para distribuirlo entre otras autoridades y la propia ciudadanía, pero realmente es una trampa para cada presidente de turno porque ese sistema hace imposible atender con diligencia los problemas y el mandatario seguirá siendo el responsable de todo. Por eso los presidentes siempre terminarán sus mandatos con bajísimos niveles de aprobación.

  • Lección 5: Los pobres son principales víctimas de violencia

“¿Y ahora por qué no cogen los maleantes? (…) como qué no agarran los maleantes y todo el mundo está matando, a la pelaita que era mi vecina también le tocó la bala en la cabeza. Ustedes no están haciendo nada, ustedes no están atrapando a nadie. Si ustedes pudieran estar atrapando a alguien, ellos pudieran estar presos, pero nadie está preso”

 Aún, cuando en nuestra sociedad hay quienes criminalizan la pobreza, los estratos más bajos son los que más claman para que los delincuentes reciban las sanciones que la ley establece. Los pobres son las principales víctimas de la violencia, delincuencia e impunidad.

  • Lección 6: A mayor prevención menor necesidad de represión

 “Que atrapen a los maleantes y no sigan más balaceras porque Colón no está hecho una porquería porque todos nosotros queremos vivir feliz, que no haya más balacera…”

Los jóvenes de los barrios populares necesitan oportunidades. La mayoría quiere ser gente de bien, no quiere estar involucrados en violencia, delitos, balaceras; no quieren ser pandilleros. Programas como “mano dura” son ineficaces, porque plantean un Estado que incumple su obligación de proveer educación de calidad, seguridad integral y justicia oportuna; políticas de prevención, y solo presenta el Estado represor.

 

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