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Por qué el gobierno de Trump está involucrado en el escándalo de Jeffrey Epstein

Por qué el gobierno de Trump está involucrado en el escándalo de Jeffrey Epstein
Geoffrey Berman, Fiscal del Distrito Sur de Nueva York, habla en una conferencia de prensa sobre la desaprobación de los cargos de tráfico sexual contra Jeffrey Epstein, en Nueva York, el 8 de julio de 2019. (Jefferson Siegel / The New York Times)

Jeffrey Epstein, el financiero y delincuente millonario que fue arrestado el 6 de julio y a quien se le imputó el delito de tráfico sexual, ya había sido acusado en varias ocasiones de pedofilia y abuso sexual en la última década.

Sin embargo, Epstein —entre cuyos conocidos se encuentran dos presidentes y varias celebridades— hasta entonces había evitado que se le procesara en una corte federal.

Ahora Epstein ha comparecido ante el Tribunal Federal de Distrito en Manhattan para enfrentar acusaciones que incluyen tráfico sexual de menores de 2002 a 2005, entre cuyas víctimas se encuentran varias jóvenes menores de edad, según dos fuentes de las autoridades de procuración de justicia.

Los delitos que se le imputan incluyen una denuncia de que llevaba a adolescentes menores de edad a su casa en el Upper East Side de Manhattan de manera rutinaria, donde les pagaba cientos de dólares en efectivo por masajes y actos sexuales, dijo una de las fuentes.

El caso podría esclarecer no solo las imputaciones, que se extienden a lo largo de años y países, sino también en qué medida los funcionarios que han sido vinculados con Epstein —incluidos, entre los más sobresalientes, el presidente Trump y su secretario del Trabajo, Alexander Acosta— tenían conocimiento de los cargos o los minimizaron.

A continuación, la historia de las acusaciones en contra de Epstein.

¿Quién es Jeffrey Epstein?

Epstein, de 66 años, trabajó en el banco de inversión Bear Stearns durante seis años antes de abrir su propia firma en 1982 para administrar el capital de clientes muy ricos.

Su círculo de amistades y conocidos incluía a muchas figuras de alto perfil, como Trump, el expresidente Bill Clinton, el príncipe Andrés de York y Leslie Wexner, un magnate empresarial propietario de Victoria’s Secret y otras marcas minoristas.

Clinton voló en el avión privado de Epstein decenas de veces, según los registros de vuelo, y el príncipe Andrés ha asistido a fiestas con Epstein.

Trump declaró a la revista New York en 2002 que Epstein era un “tipo magnífico”, a quien conocía desde hacía quince años.

“Es una compañía muy divertida”, dijo el presidente en esa ocasión. “Incluso se dice que le gustan las mujeres hermosas tanto como a mí, y muchas de ellas son más bien jóvenes”.

¿De qué se le acusa?

Los delitos que se le imputan a Epstein sucedieron más de diez años antes del arresto del sábado y tienen que ver con una sórdida historia que ha enfurecido a las víctimas y ha levantado sospechas de tratamiento preferencial por parte de las autoridades de procuración de justicia.

En 2005, los padres de una adolescente de 14 años denunciaron ante la policía de Palm Beach, Florida, que Epstein había abusado sexualmente de su hija en la casa que tiene en ese lugar. Antes de que la policía enviara el caso al FBI en 2006, identificaron a unas tres decenas de posibles víctimas más, que mencionaron que Epstein les había pagado, cuando todavía eran menores de edad, a cambio de masajes, sexo oral y coito, según un informe policial que obtuvo The Miami Herald.

El abuso se remonta a 2001, según The Miami Herald. La mayoría de las víctimas tenían entre 13 y 16 años. Muchas de las víctimas provenían de un estrato social bajo y se les dijo que podían ganar entre 200 o 300 dólares por darle un masaje a Epstein, informó The Herald.

“Solo queríamos más dinero para la ropa de la escuela, para zapatos”, relató una mujer a The Miami Herald.

Los fiscales federales en Miami elaboraron una acusación formal inicial de 53 páginas contra Epstein, pero en 2008, esos fiscales —bajo la dirección de Acosta, quien en aquel momento era el fiscal federal de los Estados Unidos en la región, y ahora es secretario del Trabajo— llegaron a un acuerdo con los abogados de Epstein que le permitió a este último evitar que se le imputaran delitos federales. En vez de eso, Epstein se declaró culpable de cargos estatales por solicitar los servicios sexuales de una menor de edad.

De haber sido acusado de delitos federales, Epstein podría haber enfrentado una sentencia de cadena perpetua. Después del acuerdo, estuvo preso durante trece meses. Se le concedió el privilegio de salir en libertad por trabajo seis días a la semana, durante doce horas al día, en los que un chófer privado lo recogía y lo llevaba a una oficina cercana.

En los años posteriores, durante procedimientos en juzgados civiles, los testigos han mencionado en sus testimonios que cientos de adolescentes de todo el mundo fueron llevadas a Epstein en distintos momentos.

Los fiscales no informaron a las víctimas sobre el acuerdo al que llegaron con Epstein sino hasta después de que un juez lo aprobó, aun cuando la ley federal exige que las víctimas estén informadas de los avances importantes relacionados con sus denuncias.

Las nuevas imputaciones incluyen tráfico sexual y se presentaron ante fiscales federales en Manhattan, con ayuda del Departamento de Policía de Nueva York y el FBI. The Daily Beast fue el primer medio en dar a conocer el arresto de Epstein el sábado.

¿Cuál es la conexión con el gobierno de Trump?

Acosta, a quien Trump nombró secretario del Trabajo en 2017, ha enfrentado un intenso escrutinio por su intervención en el acuerdo para que Epstein no fuera sometido a proceso, mismo que ha sido ampliamente criticado por ser sorprendentemente indulgente.

Una serie de investigaciones periodísticas de The Miami Herald el año pasado revelaron que Acosta estuvo involucrado personalmente en las negociaciones. Se reunió en privado con uno de los abogados de Epstein, quien también era un excolega de Acosta.

En semanas posteriores, los fiscales de la oficina de Acosta les dieron a los abogados de Epstein una cantidad inusual de control sobre los términos del acuerdo de culpabilidad, informó The Miami Herald.

“Gracias por el compromiso que hizo conmigo”, escribió en una carta el abogado de Epstein a Acosta después de su reunión, en la que mencionaba que Acosta le había asegurado que no contactaría a “ninguno de los testigos potenciales, posibles denunciantes civiles o individuos identificados”, informó The Miami Herald.

La oficina de Acosta también acordó proteger el acuerdo del escrutinio público, según The Miami Herald. La fiscala principal del caso, A. Marie Villafaña, le escribió al abogado de Epstein en cierto momento: “Puedo presentar la imputación en el juzgado de distrito de Miami, lo cual con suerte reduciría significativamente la cobertura de prensa. ¿Quiere considerar esa opción?”.

Durante la sesión de confirmación de Acosta en el Senado, este defendió el acuerdo al señalar que se había registrado a Epstein como delincuente sexual. También dijo en 2011 que los resultados del acuerdo de culpabilidad fueron “mejores” que arriesgarse a un juicio, que en su opinión “tenía pocas posibilidades de éxito”.

La exsecretaria de Prensa de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, dijo hace meses que el gobierno estaba analizando la información sobre Acosta que detalló The Miami Herald, aunque este no ha perdido su puesto.

La relación del presidente con Epstein es menos clara.

Un abogado de Trump ha negado que el presidente y Epstein tuvieran una relación social, a pesar de los comentarios de Trump en 2002 a la revista New York.

Una de las víctimas que acusan a Epstein, Virginia Giuffre, declaró en documentos judiciales que fue reclutada para darle masajes a Epstein mientras trabajaba en Mar-a-Lago, el centro vacacional de Trump en Florida. Epstein ha sido fotografiado con Trump en Mar-a-Lago.

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