Casi un millón de niños han sido abandonados en Venezuela por la migración de sus padres

Casi un millón de niños han sido abandonados en Venezuela por la migración de sus padres
Los hijos de Aura Fernández en su habitación compartida en Maracaibo, Venezuela, extrañaban a su madre días después de que se fuera a trabajar a Colombia, el 25 de enero de 2020. (Meridith Kohut/The New York Times)

MARACAIBO, Venezuela — En sus últimos minutos juntos, Jean Carlos, de 8 años, se aferró a la mano de su madre como un ancla y prometió “respirar profundo” para evitar llorar. Su hermana, Crisol, de 10 años, se escondió enojada en la cocina. Su hermano, Cristian, de 12 años, arrastró una maleta azul hasta el patio.

Luego de pasar la puerta para los familiares, en el terminal de pasajeros, Aura Fernández, de 38 años y madre soltera de diez niños, contuvo las lágrimas. Su autobús llegó rodando por la vía. Fernández besó a sus hijos, subió a bordo y desapareció.

“Los amo”, dijo antes de partir. “Estudien mucho”.

Tras siete años de colapso económico, la crisis migratoria de Venezuela se ha convertido en una de las más grandes del mundo. Millones se han marchado. Para fines del 2020, se estima que 6,5 millones de personas habrán abandonado el país, según ACNUR, el organismo de las Naciones Unidas dedicado a los refugiados. Es un número que raramente se ve, si es que alguna vez se ha visto, en otro contexto que no sea una guerra.

Un fenómeno impactante se esconde dentro de esos datos. Madres y padres venezolanos, decididos a encontrar trabajo, así como alimentos y medicinas, están dejando a cientos de miles de niños al cuidado de sus abuelos, tías, tíos e incluso hermanos que apenas han pasado la pubertad.

Muchos padres no quieren que sus hijos pasen por la conmoción extenuante y, en ocasiones, muy peligrosa de un desplazamiento. Otros simplemente no tienen el dinero para llevárselos.

El éxodo es tan grande que está reconfigurando el concepto mismo de la niñez en Venezuela. Está obligando a niños de primaria a salir a trabajar a las calles, dejando a muchos de ellos en una situación vulnerable ante el torbellino de personajes abusadores que han llenado el vacío que dejó el colapsado Estado venezolano, lo que incluye a traficantes de sexo y grupos armados.

Según un diagnóstico realizado por CECODAP, la organización de ayuda establecida en Caracas, y la empresa encuestadora Datanálisis, los padres migrantes abandonaron a casi un millón de niños.

“Uno crece rápido”, dijo la sobrina de Fernández, Silvany, una niña de 9 años de cabellos largos y voz ronca. Su madre se fue a trabajar a Colombia en octubre.

Desde entonces, Silvany y sus primos se han quedado con sus frágiles abuelos. La alumna de cuarto grado ha asumido muchas de las responsabilidades relacionadas con su hermanito, Samuel, de 1 año. Lo alimenta y lo arrulla por las noches.

“Soy su hermana, pero realmente soy la niñera”, afirmó.

En raras ocasiones, hay niños que han pasado por abuelos, primos y vecinos, ya que quienes los cuidaban migran o desaparecen, hasta que los pequeños finalmente terminan solos.

“Es un fenómeno que va a cambiar el rostro de nuestra sociedad”, afirmó Abel Saraiba, psicólogo de CECODAP, que brinda orientación a los niños venezolanos. Estas separaciones, añadió, pueden debilitar potencialmente a la misma generación que se supone que algún día deberá reconstruir a esta Venezuela en crisis.

El éxodo está asfixiando a las organizaciones sociales. Muchas de ellas han visto cómo sus donantes —familias de clase media y alta— huyen del país justo en el momento en el que más los necesitan.

La llegada del nuevo coronavirus a Venezuela ha aislado más a estos niños. Para combatir la propagación, el presidente Nicolás Maduro anunció una cuarentena nacional y ha enviado a las fuerzas militares a las calles para hacer cumplir las medidas.

Este esfuerzo ha separado a muchos niños de sus profesores y vecinos, quienes a veces son sus únicos medios de subsistencia. Al mismo tiempo, las fronteras han sido cerradas, lo que aísla a estos niños del resto del mundo y hace que sea imposible que sus padres regresen o vengan a llevárselos.

En el estado Zulia, donde Fernández dejó a sus hijos en enero, el colapso económico es particularmente duro. Esta región alguna vez fue la Texas de Venezuela: rica en petróleo y ganado, orgullosa de su cultura inconfundiblemente regional y hogar de una próspera clase de trabajadores petroleros que compraban buenos autos y tomaban vacaciones costosas.

Hoy en día, es el escenario de apagones programados y trabajos con salarios mensuales que apenas alcanzan para comprar arroz para dos días.

Por una amplia calle de Maracaibo, la capital del estado, se encuentra un edificio humilde, pintado en azul, llamado Casa Hogar Carmela Valera.

Es un colegio internado para niñas con necesidades, dirigido por monjas alegres que se deslizan por sus pasillos soleados usando largos hábitos negros. En el pasado, las estudiantes venían aquí luego de que sus padres fallecían o comenzaban a consumir drogas. Hoy, al menos la mitad de sus residentes tienen a alguno de sus padres fuera del país.

Las niñas comparten una habitación de color melocotón, una cocina, una capilla, un pequeño comedor, así como un patio con una cancha de baloncesto y un escenario.

El colegio ha vivido mejores momentos. Cada dos semanas llega el agua corriente durante un corto periodo, y las niñas se bañan, cocinan y descargan el inodoro usando el agua que almacenan en cualquier contenedor que consigan. Uno de los dos baños no tiene bombillas, lo que significa que tienen que cepillarse los dientes sobre pisos resbalosos en la oscuridad.

La hermana Wendy Khalil, de 39 años, dijo que el lugar necesitaba desesperadamente de todo: antibióticos, champú, papel sanitario, vegetales, tanques de agua.

Sin embargo, su principal preocupación es ofrecerles un poco de normalidad a sus protegidas. Las mantiene ocupadas asignándoles deberes y organizando ocasionales noches de películas, para que no tengan tiempo de pensar en otra cosa.

“Dile no a la depresión”, dice uno de los carteles del patio. El año pasado, una de las estudiantes se encerró en el baño y amenazó con suicidarse luego de que sus padres se fueron del país.

El mes pasado, hubo un día en el que las niñas se despertaron justo después del amanecer, se peinaron y se dirigieron a la capilla, donde un sacerdote las dirigió en una apasionada oración, acompañadas de una monja con una guitarra.

Más tarde, en el patio, las niñas pusieron “La Cenicienta” y bailaron canciones pop. Luego, hubo una pelea entre una pequeña niña de 7 años cuya madre se había ido del país en Nochebuena y Ana, de 10 años, cuyos rizos negros se sacudían cuando hablaba.

“Tu mamá te abandonó”, se burló Ana.

“¡Mi mamá no me abandonó!”, gritó la pequeña niña.

Luego, Ana se sintió mal. Como una de las estudiantes mayores, a veces se mete en la cama de las más pequeñas, para consolarlas mientras lloran.

“En mi casa no había comida”, le dicen.

“Estamos viviendo una época de crisis”, dijo Ana.

“Nadie” le explicó el colapso del país, dijo Ana. “Me he dado cuenta por mí misma”.

Al día siguiente de que Fernández se marchó, su hijo Jean Carlos llevó su cuaderno desgastado a clases. Muchos de sus hijos han sido excelentes estudiantes, aseguró Fernández, en particular Jean Carlos, un aspirante a médico que empezó a leer a los 3 años.

Sin embargo, desde que se fue del país, algunos de ellos han experimentado retrocesos significativos, en especial Crisol, quien ya se había aprendido las tablas de multiplicar y, repentinamente, las olvidó.

En la escuela, Jean Carlos se quedó mirando la oración en la pizarra, la cual debía ser copiada por los estudiantes hasta que llenaran una página en sus cuadernos.

“La mesa es de mamá”, decía la oración.

“La mesa es de mamá”, escribió.

“La mesa es de —-”, escribió en la línea siguiente.

“La mesa es de —-”, intentó nuevamente, y luego una vez más.

Y no pudo continuar.

17 Respuestas
  1. muy triste realidad donde el vaticano es responsable al aceptar guardar en su banco el dinero robado a venezuela por maduro diosdado y marisabel chaves y pare de contar el papa francisco es culpable es el mismo demonio

  2. Es una triste y dolorosa realidad, soy panameño y he conocido venezolanos en mi país que han dejado todo con la esperanza de volver. La vida es injusta, quien mucho tiene no tiene tiempo para pensar en ayudar, donar e ir y llevar alimentos aquellas personas que necesitan… y quienes poco tenemos quisiéramos tener para poder hacer tantas cosas por ayudar. Estoy seguro que en algún momento no muy lejano Dios va a librar a este hermoso país de su depresión economica y social y todos van a poder regresar con sus familias. Siempre recuerden este versículo de la biblia
    1 Corintios 10:13.
    No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podáis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

    1. Hola buenos días quisiera conocer más sobre estos niños en Maracaibo la situación del país es brutal y lamentable los niños son los que llevan esta carga donde están ubicados quien los cuida cuantos hermanos son

      1. Si es triste todo lo que pasa y esta pasando en Venezuela. Hay madres y padres que tienen que dejar a sus hijos con mucho dolor en su corazón hay unos que lo logran y otros no pero soy panameña y me toco trabajar con una venezolana que resultó ser un ser fría calculadora hasta el punto de haser e renunciar a mi trabajo. Que por ganar punto con los jefes me indispuso ante ellos. Pero salí por la puerta grande gracias a dios y hoy día estoy muy bien gracias a mi dios y esto lo digo es porque si tu vienes a un país ajeno huyendo de tu país en crisis no dañes a los demás. No pierdas tu humildad tus ganas de ser una mejor persona y no mueras la mano a, quien te da de comer. Y espero algún día se solucione la situación en Venezuela que esto está haciendo mucho daño a, ellos y también al país a donde migren. Lamento lo de estos niños en Maracaibo y muchos más.

        1. TRISTE, la vetdad muy triste. Los venezolanos mismos deberían tumbar a ese HP Gobierno incompetente de maduro. No entiendo como los militares no se organizan y rumban a rse genocida, loco. Sera que mucha gente del pueblo es capaz de apoyarlo. ?

      2. Hola , tengo un muy amigo que el
        Es un conocido. Comunicador ,social, se llama Lenin Danieri que sigue de cerca la realidad de muchos niños y más específicamente en la ciudad de Maracaibo , cada una de sus publicaciones muestra una cruda realidad en la que están sufriendo.

  3. Hernán Muñoz, deje de fumar tanta marihuana que le está atrofiando la única neurona que le queda. En toda desgracia de la humanidad repiten como loros sobre el vaticano. Donde están Las ONG ? La comunidad Europea ? La Unicef ? Los millonarios pastores ? Los Testigos de Jehová. Etc, etc.

    1. Así es. Dejen de repetir cosas que no tienen la certeza de la información. No meter al Vaticano en esto. Los gobiernos son los encargados de ayudar a su pueblo y si los gobiernos son corruptos deben buscarse las vías a través de las ONGs y similares. Igual si devuelven cualquier dinero que este fuera de dicho país, los políticos se lo van a gastar. Esa opción no forma parte de la solución. Sin más que decir….

  4. Conozco amas de unas que solo llegaron atrabajar para los mosos y dejando a sus hijos aguantando hambre y otras acá en colombia los ponen atrabajar y la ropa que les regala la botan porque no les gusta labar con lo poco que he visto para mi la mayorías son las peores madres y les aseguro que he visto mucha cosa que digo Dios porque permite que esas clases de mujeres tengan hijos

  5. Mira como viven y todavia tiene el animo de seguir pariendo muchachos para tenerlos tan miserable 10 hijos esta mujer es una inrresponsable prostituta que eras que pare 10 hijos los abandona como si fueran animales

    1. Lamentablemente los niños son los que sufren pero no he conocido la primera madre venezolana buena y responsable con sus hijos estoy rodeada de muchas por q mi conjunto por ser de reubicados esta lleno de esa plaga y no hacen si no tomar la mayoría son putas y las q no les han quitado él marido a sus vecinas las colombianas sus hijos sucios en las calles sin comida ni sacos y ella en medio de solo hombres fumando y tomando y casi q peladas por q se visten ay dios mio q no dejan nada a la imaginación además de ser grosera alzadas y bochincheras mejor dicho esta gente es mejor tenerla a metros no dejan nada bueno q desear.

      1. Pues lo lamento. Somos muchas las madres que amamos a nuestros hijos.. y si estamos luchando por ellos.. pero quién sabe que tipo de persona será usted que estad rodada de gente haci, pero también avemos gente buena…

  6. Los colombianos lamentamos mucho lo que pasa con Venezuela pero en realidad ya uno no sabe si ayudarlos o no puesto que al darles confianza resultan ladrones y asesinos. He tenido la oportunidad de darles de comer a los venezolanos y viendo los comer critican lo que están comiendo y critican a nuestro país luego se paran desagradecidos y se van

  7. Puedo dar fe de que a esta gente no se puede ayudar por mas pesar q a uno le de son personas con mucha frialdad capaces de empuñar un arma y matar al q su mano le brindo sin ningún tipo de remordimiento la mayoría son consumidores los hombres en general son ladrones sicarios y con la sangre muy fía en mi familia ayudamos a uno q decía ser muy honesto y agradecido pidió trabajo casi q llorando como excusa siempre meten a sus hijos así no los tengan este entro a trabajar como hornero en nuestra panadería por comida techo y $600.000 mensual ya q no había mas q ofrecerle y como por ayudarlo al mes de estar trabajando decidió matar a mi hermano en un intento de robo puesto q se habían quedado solos los dos en la panadería le pidió q le entregara los ahorros creyendo q nuestro negocio daba para mucho y q tal vez nos estamos enriqueciendo nos ante la negativa de mi hermano este le propino 37 puñaladas con arma blanca y se voló con lo q mas pudo en este momento es prófugo de la justicia colombiana y sin saber si su cédula era original por q las autoridades nos dijeron q muchos falsifican sus identidades para delinquir por eso es mejor abstenerse de ayudar a estas malas personas.si tu les arriendan no pagan y si te roban y estas es puesto a q te maten.

  8. Como venezolana lamento que nuestra reputación se reduzca a que somos malas personas, ladrones, desagradecidos o hasta asesinos… pero la verdad es que no podemos generalizar ni meter a todo un país en el mismo saco. En una época de mi país, por ejemplo, los colombianos eran los ladrones y estafadores, porque muchos que vinieron lo hicieron. Los puertoriqueños eran brujos, los peruanos eran maltratadores de mujeres y deshonestos, en fin, estaban catalogados por nacionalidad, todas las malas actuaciones por las que eran conocidos. Sin embargo, los que son de Colombia saben que allá también hay gente trabajadora, buena que sería incapaz de robar nada a nadie, o que hay peruanos que tratan a su mujer con el pétalo de una rosa, es decir, que dentro de cada país hay gente buena y mala también, pero que en cada una de estas naciones abunda, la honestidad, la bondad y la gente trabajadora que lucha por vivir su vida lo mejor posible por y para su familia y que unos cuantos que se fueron a otros países con otra intención, están manchando la imagen de todas las buenas personas que SI son mayoría. Por eso, les digo que los venezolanos no somos ESOS que van a delinquir en otros países, somos los solidarios, los buena gente, los luchadores, los que tienen a mal tiempo buena cara y somos trabajadores.

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