Después de Emiratos, ¿qué país podría normalizar sus relaciones con Israel?

Después de Emiratos, ¿qué país podría normalizar sus relaciones con Israel?
El secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo (izq) y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en una declaración conjunta a la prensa después de reunirse en Jerusalén, Israel, el 24 de agosto de 2020© POOL/AFP Debbie Hill

Si bien algunos países árabes aplaudieron la decisión de Emiratos Árabes Unidos de normalizar sus relaciones con Israel, otros la rechazaron o se mostraron prudentes, aunque Estados Unidos les instó a seguir el ejemplo de Abu Dabi.

El jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, de visita el lunes en Israel, se declaró “optimista” ante la idea de ver “otros países árabes” normalizar sus relaciones con Israel.

Según analistas, Baréin o Sudán podrían seguir los pasos de Emiratos, que se convirtió en el tercer país árabe, después de Egipto y Jordania, en tener relaciones oficiales con Israel.

Arabia Saudita, peso pesado de la región, dijo que se adhería al plan de paz árabe de 2002, que condiciona las relaciones con Israel a una retirada de los territorios árabes ocupados en 1967.

Baréin

Baréin fue el primer país del Golfo que celebró el acuerdo entre Emiratos e Israel, anunciado el 13 de agosto. Los contactos de este país e Israel se remontan a los años 1990.

Baréin e Israel comparten la misma hostilidad hacia Irán.

Un responsable bareiní afirmó el 20 de agosto que su país es un Estado soberano y que sus decisiones pueden ser motivadas por sus “intereses nacionales”, al tiempo que reafirmó el apoyo de Manama a los “derechos de los palestinos”.

Aliado cercano de Arabia Saudita, Baréin podría desempeñar un papel importante en caso de normalización entre Riad e Israel, estima en cambio Andreas Krieg del King’s College London.

“Mientras que Arabia Saudita no pueda normalizar directamente las relaciones con Israel debido al punto muerto en el proceso de paz, Baréin podría convertirse en un elemento central para los intercambios sauditas e israelíes”, según este analista.

Sudán

Jartum sembró la confusión alrededor de la normalización con Israel. El portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Haider Badawi, se mostró favorable, antes de ser rebatido por su jefe de la diplomacia, Omar Qamareddin, y destituido el 19 de agosto.

En febrero, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se reunió en Uganda con Abdel Fatah al Burhan, el jefe del Consejo Soberano en el poder en Sudán. El gobierno sudanés desmintió que la cuestión de la “normalización” fuese abordada.

Sudán, en crisis económica, desea ser retirado de la lista negra estadounidense de los Estados que apoyan el terrorismo.

“Están (los dirigentes sudaneses) muy interesados en que se levanten las sanciones estadounidenses y están bajo una gran influencia de Emiratos”, declaró a la AFP Cinzia Bianco, investigadora en el European Council on Foreign Relations.

Omán

Omán es el segundo país del Golfo que aplaudió el acuerdo entre Israel y Emiratos, pero cuatro días después garantizó su compromiso con los “derechos” de los palestinos en un “Estado con Jerusalén este como capital”.

Cercano tanto a Estados Unidos como a Irán, Omán se muestra neutral y como mediador en los conflictos regionales.

El sultán Haitham, que sucedió en enero al difunto Qabus, “no se arriesgaría a un proceso tan controvertido por el momento”, estimó Bianco.

Catar

Al contrario que sus aliados turco e iraní, Catar, que no mantiene relaciones diplomáticas con Emiratos, no reaccionó al acuerdo.

Catar acogió una oficina comercial israelí de 1996 a 2000 y no esconde sus contactos con Israel.

Está implicado en la Franja de Gaza debido a su proximidad con Hamás, que controla el territorio palestino bajo bloqueo israelí.

En 2019, Catar, la ONU y Egipto favorecieron una tregua entre Israel y Hamas, que prevé la autorización por Israel de la entrada de ayuda financiera catarí al enclave.

“Aunque Catar coopera con Israel para apoyar la causa palestina […] no normalizará sus relaciones mientras que el proceso de paz siga bloqueado”, declaró Kireg.

Kuwait

Aliado de Estados Unidos, Kuwait siempre rechazó la normalización. Pero el acuerdo entre Emiratos e Israel abrió la brecha en el debate político al respecto.

Sin embargo, la normalización con Israel es poco probable, pues el Parlamento “capitalizó la hostilidad hacia Israel para reivindicar su lugar como portavoz del pueblo”, declaró Bianco.

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