Las Mipymes, un ejemplo “aplaudible”.

Las Mipymes, un ejemplo “aplaudible”.
“Debemos hacer las cosas con amor, querer servir a los demás y desear que a las personas les agrade lo que haces”, Mónica Fossatti Franceschi. Foto, cortesía.

El 27 de junio es el “Día de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa”, conmemoración establecida por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Hoy es el día de las personas de gran espíritu emprendedor, para quienes los límites no han sido restrictivos en su perspectiva y decisión de esforzarse para la consecución de sus sueños y lograr sus metas, con positivismo, creatividad e innovación.

En esta fecha celebramos a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, en otras palabras, “a quienes se atreven”.

Aplaudimos al desarrollo de emprendimientos, sin importar el tamaño con que inicien o el que tengan, en este momento, pero que, a pesar de las circunstancias, están en pie, logro que representa un aporte fundamental en la recuperación de nuestro país.

Dada su trascendencia, la conmemoración fue establecida por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con la finalidad de “reconocer el papel invaluable que desempeñan para el fomento del desarrollo de una manera sostenible y la economía global”.

De acuerdo a estadísticas, “las Mipymes formales e informales representan más del 90% de todas las empresas y, en promedio, el 70% del empleo total y el 50% del PIB”.

Por ello, en esta ocasión, felicitamos y reconocemos, con mayor razón, su importante papel y resiliencia a pesar del gran reto actual, la pandemia, difícil, pero no imposible de afrontar.

¿Cuáles son las condiciones perfectas? Nos lo dice nuestra invitada especial el día de hoy, la propietaria de “Dulce Pan”, un negocio iniciado el 1 de junio, ofreciendo las millas extras necesarias para salir adelante y lograr que sea más que un negocio de dulce y pan.

La entrevista de Mónica Fossatti Franceschi, en representación de todas las Mipymes que festejamos, nos demuestra que sí es posible.

ENS. ¿Cómo surgió su interés por tener negocio propio?

Entrevistada. El interés por tener un negocio propio, creo, es una idea que tuve desde siempre, pues mi papá fue un hombre muy trabajador que nunca dependió de nadie. Siempre se esforzó al máximo por su propio negocio, y así mantuvo a su familia. 

ENS. ¿Por qué decidió por una panadería?

Entrevistada.  Porque me encanta la cocina, y hace, aproximadamente, 7 u 8 años, tomé un par de cursos que me hicieron dar cuenta que tenía habilidades que no conocía para decorar pasteles y trabajar flores de azúcar y otras cosas. 

También muchos amigos y familiares siempre han sido fans de mis dulces, comidas y todo lo que hago, y eso me generó dinero en tiempos difíciles hace años atrás.

Mi familia también jugó un papel importante, desde la escogencia del nombre Dulce Pan, la elaboración de un logo por mi sobrina Alison, que fue elegido entre toda la familia, y su acompañamiento en todo este largo proceso.

ENS. ¿Sintió inseguridad al emprender en las circunstancias en que vivimos?

Entrevistada. Creo que la palabra inseguridad se queda corta, miedo, incertidumbre, uff, no fue fácil.  Sin embargo, esta pandemia no puede detener nuestras vidas, aprendimos a vivir de manera diferente y hay que seguir adelante, sin bajar la guardia en cuanto a las medidas de bioseguridad.

Si el COVID arrecia, debemos redoblar las medidas.  No existe el momento perfecto para hacer algo, eso lo he aprendido. Si esperamos que todo sea “perfecto” o se den las condiciones “perfectas” para ser… o hacer algo, te aseguro que nunca lo haremos, porque nada en la vida es perfecto. 

ENS. ¿Qué ha sido lo más difícil?

Entrevistado.  Lo más difícil ha sido bregar sola con tantas cosas.  Los trámites engorrosos y demorados. Las decepciones que te llevas en el camino.  Las personas que empezaron conmigo este sueño, que ya no están… en fin, nada es fácil en este camino, pero creo que la fe mueve montañas. Si confías en Dios y lo pones en primer lugar, y te esfuerzas al máximo…TODO ES POSIBLE.

 

Mónica Fossatti Franceschi en su negocio recién inaugurado. “Todo es posible”. Foto, cortesía.

 

ENS. ¿Cómo se siente trabajar para usted?

Entrevistada. Trabajar para mí no es tan fácil como recibir un salario cada quincena. Conlleva ser creativa, generando ideas que traigan más ingresos porque hay que pagar local, salarios, servicios públicos e insumos. ¿Pero quién dijo que la vida es fácil?

Hay que cumplir con muchos compromisos, pero pienso que tiene sus recompensas y vale la pena intentarlo. Depender de tu propio esfuerzo te da un sentimiento de que puedes hacer cualquier cosa, si das lo mejor de ti. Y cuando las personas llegan por primera vez a Dulce Pan y regresan y te dicen… “todo lo que me llevé estaba delicioso” … waoo, ese es mi mejor recompensa.

Mis nuevos vecinos en Betania son personas muy amables y simpáticas, siempre tienen palabras de ánimo, buenos deseos y es un gusto atenderlos.

ENS. ¿Cómo es su negocio?

Entrevistada.  Cuando imaginaba cómo quería que fuera mi negocio, que no es sólo una panadería, sino también una pastelería, quería que cuando las personas entraran no vieran una panadería de barrio común y corriente.  Deseaba que vieran un lugar acogedor y limpio, donde poder tomarse una taza de café o una rica bebida con un postre, una buena empanadita o un rico pan o emparedado.  Y sabes algo… Cuando llega una persona por primera vez dice:  “Qué lugar tan acogedor”, o “Gracias por abrir este lugar, necesitábamos algo así por aquí”.

Nos esmeramos por ser cordiales y atentos con nuestros clientes, para que se sientan bien atendidos.  Lamentablemente los panameños no somos muy buenos en cuanto a servicio al cliente.  Ese es un modelo que debemos romper, porque los panameños sí podemos ser amables.  Al principio y aún ahora muchos clientes preguntan si somos extranjeros, y yo me pregunto, ¿es que acaso los panameños no podemos hacer las cosas bien? Claro que sí podemos, es cuestión de querer hacerlo.

En Dulce Pan no solo vas a encontrar panes y dulces ricos, sino también galletitas artesanales, rosquitas de pan, pancitos de La Arena, postres fríos y el pastel de cumpleaños que te puedas imaginar.  Por eso nuestro lema es… “hacemos realidad tus ideas”.

ENS. ¿Qué cualidades considera debe tener un negocio como el suyo para su éxito?

Entrevistada.  Pienso que el éxito está en “hacer las cosas con amor y excelencia”.  La palabra de Dios nos invita a hacer las cosas con excelencia… como para el Señor.

“Colosenses 3:23,24: Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; 24 sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís”.

Debemos hacer las cosas con amor y querer servir a los demás, y desear que a las personas les agrade lo que haces. Creo que, de esa manera, hacemos la diferencia y las personas lo notan.  Hay que hacer sentir al cliente como lo más importante, porque lo es. Pienso que ahí empieza el camino del éxito, porque hay satisfacción propia por lo que haces. También de parte de tu cliente, quien recibe con agrado tus productos y servicio. Además, la disciplina y el compromiso con ellos y tus colaboradores es fundamental.

El tiempo dirá si tengo razón o no, apenas tenemos menos de un mes desde que abrimos. 

ENS. ¿Qué recomendaría a las personas que sueñan con emprender su propia panadería?

Entrevistada. Recomendaría a quienes quieren emprender que no esperen el momento perfecto, porque no existe.  También que ahorren, porque el ahorro hace posible que puedas realizar tus sueños poco a poco.

ENS. ¿Quién es Mónica Fossatti Franceschi?

Entrevistada.  Mónica Fossatti Franceschi es una mujer trabajadora, que no se rinde ante la adversidad, y a pesar de todo, siempre sigue adelante con la ayuda de Dios que se hace presente en cada detalle y en todas circunstancias.  Soy muy exigente conmigo misma y creo que también con los demás, porque me gusta dar la milla.  Trabajo a la par que mis colaboradores y me gusta lo que hago.

Estudié Derecho, pero la cocina es lo que más me gusta, igual que servir a los demás.

Soy la tercera de cinco hermanos y, como dije al principio, ver a mi papá trabajar muy duro toda su vida, aún en medio de las adversidades de la vida, me enseñó que el trabajo honrado tiene su recompensa y que en la vida hay que esforzarse y dar lo mejor de uno mismo a los demás.

Dulce Pan está ubicado en Camino Real de Betania, PH Carrollwood Plaza, Planta Baja, Local # 1, (frente al depósito del Súper 99 de Betania).

Así es, como nos dijo la propietaria del Dulce Pan, todo es posible. Se puede emprender, se puede iniciar de nuevo, todo se puede, mientras haya vida.

Conózcase y encuentre sus motivaciones; busque ideas; defina un modelo de negocio y haga un plan; forme un equipo; busque herramientas y recursos; aprenda, no importa la edad; reinvéntese de ser necesario, son algunos pasos señalados para emprender.

Póngase manos a la obra, en el aquí y en el ahora. Éxitos Mipymes y… ¡A atrevernos!

Dulce Pan hecho realidad. “Deseaba que vieran un lugar acogedor y limpio…”. Foto, cortesía.

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