Las empresas de alimentos vegetales enfrentan críticas de activistas ambientales

Las empresas de alimentos vegetales enfrentan críticas de activistas ambientales
La hamburguesa Impossible Burger, que tiene 21 ingredientes, incluida la soya, según el sitio web de la empresa, en Nueva York, el 30 de agosto de 2019. Foto, Con Poulos/The New York Times

Aunque consumidores e inversionistas se están movilizando para que las grandes productoras de alimentos se hagan responsables de sus emisiones, el hecho de que dos de las principales empresas de alimentos vegetales no divulguen esta información es frustrante para los organismos de vigilancia. 

En años recientes, tanto consumidores como inversionistas han devorado las hamburguesas, las salchichas y el pollo de Beyond Meat, gracias, al menos en parte, al mensaje que pregona la empresa de que sus productos de origen vegetal son buenos para el medioambiente.

Pero algunas personas no están tan seguras.

Una firma de seguimiento de inversionistas califica a Beyond Meat con un cero en términos de medidas de sustentabilidad. Otra la clasifica como un “riesgo grave”, equiparándola a JBS y Tyson, los gigantes del procesamiento de carnes de res y pollo.

“No creemos tener la información suficiente para decir que Beyond Meat es distinta a JBS en lo fundamental”, dijo Roxana Dobre , gerente de investigación de bienes de consumo en Sustainalytics, una firma que califica la sustentabilidad de las empresas con base en su impacto ambiental, social y de gobernanza corporativa.

A primera vista, parece lógico pensar que las empresas de alimentos de origen vegetal como Beyond Meat que cotiza en bolsa y su rival privado, Impossible Foods, son mejores para el medioambiente que las procesadoras de carne como JBS. Esas procesadoras sacrifican y empacan millones de cabezas de ganado al año, lo cual contribuye a liberar cantidades considerables de metano a la atmósfera.

Según los críticos, el problema es que ni Beyond Meat ni Impossible Foods divulgan la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero que generan sus operaciones, cadenas de suministro o desechos de consumo. Tampoco revelan los efectos que tienen sus operaciones en los bosques ni cuánta agua utilizan.

Sin embargo, en su sitio web, Beyond Meat asevera que los consumidores que cambian su alimentación de proteína animal a vegetal pueden “afectar el planeta, el medioambiente, el clima e incluso su propia vida de manera positiva”. Impossible Foods afirma que adoptar el consumo de carnes de origen vegetal “puede ser mejor que instalar paneles solares, conducir un auto eléctrico o evitar el uso de popotes de plástico” para la reducción de tu huella ambiental.

“La narrativa dominante de la industria de productos vegetales y los capitalistas de riesgo que la apoyan es que estas empresas son más benéficas para el medioambiente, para la salud, para esto y para aquello”, explicó Ricardo San Martin, director de investigación del programa de carnes alternativas, en la Universidad de California, campus Berkeley. “Pero en realidad es una caja negra. Hay muchos elementos del contenido de estos productos que no se revela. Todas las empresas tienen una cadena de suministro, y hay una huella de carbono detrás de esa cadena”.

Según algunos cálculos, la industria agrícola produce una tercera parte de los gases de efecto invernadero del mundo vinculados a la actividad humana, es uno de los principales impulsores de la deforestación y usa hasta un 70 por ciento del suministro de agua dulce del planeta.

Aunque consumidores e inversionistas se están movilizando para que las grandes productoras de alimentos se hagan responsables de sus emisiones, el hecho de que dos de las principales empresas de alimentos vegetales no divulguen esta información es frustrante para los organismos de vigilancia.

Beyond Meat, que empezó a cotizar en bolsa en la primavera de 2019 y cuyas acciones han caído un 16 por ciento este año, declaró que había completado un análisis exhaustivo de los gases de efecto invernadero que se liberarían en 2022 y que planeaba actualizar sus metas ambientales, sociales y de gobernanza para finales del año.

No obstante, Patrick Brown , fundador y director ejecutivo de Impossible Foods, se hizo eco de algunos de los argumentos planteados por las grandes empresas de alimentos en cuanto a los estándares actuales de contabilidad y divulgación de los datos de emisiones y otros en relación con el clima, pues declaró que esto no refleja el impacto total de una empresa como la suya.

La información ambiental, social y de gobernanza que se ha dado a conocer hasta ahora “simplemente no contempla la magnitud de lo que estamos haciendo”, afirmó. “Somos tan transparentes como nos es posible, en términos razonables, respecto de nuestro impacto ambiental, pero el marco operativo existente no reconoce, ni aprecia, la mayoría general de nuestro impacto, que es enorme”.

Un portavoz de Impossible Foods agregó que la empresa tenía un equipo de trabajo que había elaborado un inventario completo de gases de efecto invernadero, que estaba planeando establecer metas para reducir emisiones y que se estaba preparando para divulgar sus datos ambientales, sociales y de gobernanza.

Tanto Beyond Meat como Impossible Foods han mandado a hacer estudios liderados por académicos o firmas externas que comparan su carne de hamburguesas o salchichas de origen vegetal con los productos de res o puerco, en materia de los gases que acumulan. Un estudio de 2018 realizado por investigadores de la Universidad de Míchigan concluyó que una hamburguesa de un cuarto de libra de Beyond Burger generaba un 90 por ciento menos emisiones de gases de efecto invernadero que su equivalente de res.

Asimismo, un análisis realizado por una firma externa para Impossible Foods concluyó que su hamburguesa de origen vegetal usaba una cantidad de agua y tierra considerablemente menor y creaba menos emisiones que sus equivalentes de origen animal. Para otros productos alimentarios, Impossible Foods ha encargado análisis similares que también incluyen detalles sobre sus cadenas de suministro y su uso de tierras y agua para cada producto.

Sin embargo, los analistas afirman que estos informes tal vez no muestren el panorama completo de cómo la producción de hamburguesas, salchichas y pollo de origen vegetal podría afectar el clima. Una Impossible Burger tiene 21 ingredientes, según el sitio web de la empresa, incluida la soya.

“En rasgos generales, el problema con los productos vegetales es que, si bien arreglan un problema, pues combaten el hecho de que la producción de carne genera altos niveles de carbono y emite mucho dióxido de carbono, aún podrían contribuir a los problemas de deforestación, dependiendo de los ingredientes que usan y sus fuentes de origen”, dijo Dobre de Sustainalytics. “Todavía se necesita el espacio para cultivar la soya que contienen muchos de estos productos”.

 

Realidad de los alimentos
Hamburguesas de origen vegetal de Beyond Meat en Nueva York, el 22 de agosto de 2019. Foto, Evan Sung/The New York Times.

 

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