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Xi despliega todos sus encantos con Sánchez: Juntos frente a Trump en el "lado bueno de la historia"

Xi despliega todos sus encantos con Sánchez: Juntos frente a Trump en el "lado bueno de la historia"
Fotografía tomada de la cuenta oficial en X @sanchezcastejon del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez (c), posando junto a un grupo de inversores chinos este martes, en Pekín (China). EFE/ @sanchezcastejon

El presidente del gobierno celebra los 19 acuerdos firmados con China durante su viaje oficial: “Dan buena cuenta de la fortaleza del vínculo que estamos construyendo”

Pekín ofrece estos días una estampa poco habitual. La plaza de Tiananmen, además de estar bajo la atenta mirada de un retrato gigante de Mao, está jalonada por banderas de China y España. Los móviles de la delegación española se pegan a los cristales de los vehículos para inmortalizar el momento, informo el diario El Mundo.

No es inédito -ha sucedido en otros viajes-, pero no deja de ser llamativo. Pedro Sánchez ha realizado esta semana su cuarto viaje a China en los últimos cuatro años, éste, por primera vez, con estatus de oficial.

Un puente aéreo Madrid-Pekín en busca de influencia política y mejorar unas relaciones comerciales con una balanza claramente inclinada del lado del gigante asiático. Defienden en La Moncloa que estos viajes permiten tener una buena interlocución y lograr algo de influencia en base a unas relaciones de confianza. Pese a las reticencias que aún genera el acercamiento a este país, España tiene claro que el camino pasa por desbrozar una relación intensa.

Ante la disrupción global que ha provocado la administración de Donald Trump, y la necesidad de afianzar nuevos mercados y diversificar ingresos, La Moncloa considera Asia como un punto vital en esa política de abrir nuevas ventanas.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.  EFE/EPA/OLIVIER MATTHYS

China y La India emergen como socios claves. De ahí que la estrategia de Sánchez, ideada y trabajada desde hace años, sea la de colocar a nuestro país como puente entre el gigante asiático y la Unión Europea. Un rol que ha querido acrecentar con esta visita y que, en cierta medida, ya le otorga Xi, quien en el encuentro este martes entre ambos líderes en el Gran Palacio del Pueblo señaló que China y España “han avanzado de manera sostenida aportando así estabilidad a las relaciones entre China y la UE”.

“China debe ver a Europa como ve a España, como un lugar en el que invertir y como un socio con el que poner en marcha proyectos industriales”, argumentó Sánchez en una comparecencia ante la prensa en Pekín.

El buen momento de las relaciones bilaterales quedó demostrado con los dos banquetes oficiales que ofrecieron a la delegación española Xi por la mañana y el primer ministro chino, Li Qiang, por la tarde-noche, y los 19 acuerdos que firmaron: 10 de ellos en materia económica; cinco para permitir el acceso a China de productos agroalimentarios españoles; cuatro para impulsar las exportaciones.

“Estos acuerdos dan buena cuenta de la importancia que China concede a las relaciones con España y de la fortaleza del vínculo que estamos construyendo”, analizó Sánchez.

Fuentes diplomáticas explican que el banquete ofrecido por Xi ha sido un signo de cercanía y deferencia -no es habitual que se produzca a nivel del presidente chino- y estaban presentes media docena de ministros.

En un contexto geopolítico en el que Sánchez ha trabajado una posición para presentarse a nivel internacional como antagonista de Donald Trump, el teléfono rojo entre Madrid y Pekín goza de mucha más cobertura y amplificación.

El presidente chino, Xi Jinping. EFE/EPA/WU HAO

Las decisiones del presidente de Estados Unidos, tanto económicas como militares, han hecho que China cobre aún más importancia y se haya desatado una carrera por lograr una posición de privilegio, ante la incertidumbre y el desconcierto que genera la administración estadounidense. En

Pekín se ha podido ver que la entente China-España coge vuelo y fuerza frente al orden mundial que dibujan los americanos, según expone Sánchez.

El presidente del gobierno apuesta, sin embargo, por un “nuevo orden multipolar” en el que no se está produciendo un “trasvase de hegemonías”, sino una “multiplicación de polos”. Y para que ese nuevo orden sea “mucho más estable”, es necesario que China asuma un rol destacado y, por ejemplo, una mayor implicación en la resolución de los conflictos y las guerras.

“Se me antoja muy difícil encontrar otros interlocutores que puedan desanudar esta situación provocada en Irán y el Estrecho de Ormuz mas allá de China”, puso de ejemplo.

España concede ese rol destacado a China en la nueva configuración que se está haciendo del mundo y Xi, por su parte, suma a Sánchez a su equipo. Presenta a los dos líderes en el mismo bando.

“Tanto China como España tenemos principios y abogamos por la justicia. Y estamos dispuestos a estar del lado correcto de la historia”, dijo el dictador chino. El jefe del Ejecutivo recogió el guante. Plena sintonía. “Aquellos que alzamos la voz en contra de gobiernos que violan el derecho internacional tenemos que vernos sometidos a las amenazas de estos países. No vamos a tener ningún problema en continuar del lado correcto de la historia”.

Xi, durante su intervención en la reunión con Sánchez, premeditadamente habló siempre en plural, mostrando el “rechazo al retorno del mundo a la ley de la selva” y la disposición a estar “juntos” en el propósito de “salvaguardar el verdadero multilateralismo”.

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