El acuerdo contempla la compra de sistemas de lanzacohetes múltiples HIMARS y obuses autopropulsados M109A7 Paladin
Taiwán firmó seis acuerdos de adquisición de armamento con Estados Unidos por un valor de $6,600 millones, en medio de los esfuerzos de Taipéi por mejorar sus capacidades defensivas frente a la creciente presión militar de China, informó el diario La Razón.
Los contratos fueron suscritos a principios de este mes por la misión de defensa de Taiwán en Estados Unidos y por el Instituto Americano en Taiwán, la embajada de facto de Washington en la isla), según informó este miércoles la agencia de noticias CNA.
La operación se produce pocas semanas antes del posible viaje del presidente estadunidense, Donald Trump, a China, donde se prevé que en su reunión con el dictador chino, Xi Jinping, Taiwán sea uno de los asuntos centrales, ya que para Pekín se trata de la principal “línea roja” en sus relaciones con Washington.
Entre los acuerdos se incluyen $3,900 millones para la compra de sistemas de lanzacohetes múltiples HIMARS y otros $2,300 millones para obuses autopropulsados M109A7 Paladin.

Los contratos restantes abarcan la reposición de las reservas de misiles del ejército, la adquisición de misiles antiblindaje, la producción conjunta de munición de gran calibre entre Taiwán y Estados Unidos y la contratación de “servicios de consultoría” vinculados al desarrollo de un sistema integrado de defensa aérea.
Las adquisiciones se concretaron después de que el Ejército isleño anunciara que Estados Unidos había aceptado permitir pagos diferidos por parte de Taipéi para la compra de 82 sistemas HIMARS y 60 sistemas M109A7.
Esos sistemas forman parte de un paquete de armamento más amplio, valorado en $11,100 millones y notificado al Congreso estadounidense en diciembre del año pasado, el mayor aprobado hasta la fecha para la isla.
El gobierno taiwanés, liderado por el Partido Democrático Progresista, aspira a financiar estas adquisiciones y futuras compras de armas mediante un presupuesto especial de Defensa de $39,700 millones, que cuenta con el respaldo de la administración estadunidense.
Sin embargo, las dos principales fuerzas de la oposición, el Kuomintang y el Partido Popular de Taiwán, han aprovechado su mayoría parlamentaria para bloquear esa iniciativa y plantear, en su lugar, partidas de menor cuantía y alcance, al considerar que el plan del Ejecutivo carece de suficiente detalle sobre el destino de dichos recursos.
La falta de acuerdo en torno a esas propuestas sucede en pleno recrudecimiento de la presión militar de China, que considera a la isla de Taiwán como una “parte inalienable” de su territorio y no ha descartado el uso de la fuerza para hacerse con su control.
