A pesar de la tensión doméstica visible durante la cena, Trump utilizó su discurso para destacar la hermandad entre ambas naciones
El fastuoso banquete de gala en la Casa Blanca ha dejado una imagen que ya es viral y que ha eclipsado, por momentos, la importancia del evento: Melania Trump retirando bruscamente este miércoles su mano de la de su esposo, Donald Trump, en el preciso momento en que ambos entraban al salón para disfrutar de la cena con los monarcas británicos, informó el diario El Mundo.
No es la primera vez que la primera dama escenifica este tipo de rechazo ante las cámaras, pero el gesto ha cobrado una relevancia especial al producirse en el marco de la primera visita de Estado del rey Carlos III y la reina Camila desde su coronación.
La jornada comenzó con una pomposa ceremonia de honor en los jardines de la residencia presidencial, donde la pareja presidencial recibió a los reyes entre himnos nacionales y una revista a las tropas.

A pesar de la tensión doméstica visible durante la cena, Trump utilizó su discurso para destacar la hermandad entre ambas naciones, asegurando que los estadunidenses “no han tenido amigos más cercanos que los británicos”. En un tono más personal, el mandatario recordó su ascendencia escocesa por parte de su madre y la fascinación que ella sentía por la familia real.
Sin embargo, la pompa no ha logrado ocultar las profundas fisuras diplomáticas que marcan este encuentro.
La visita de Carlos III se produce en un clima de alta incertidumbre, tras el intento de atentado contra Trump el pasado sábado, lo que obligó a extremar los protocolos de seguridad durante toda la estancia real. Además, las relaciones bilaterales atraviesan un momento delicado debido a las críticas de Trump hacia el gobierno del laborista Keir Starmer por su postura respecto a la guerra contra Irán.
