Teherán avisa de que su arsenal de misiles está “al 120%” y advierte de que las medidas de bloqueo naval estadunidense recibirán a partir de ahora una respuesta militar
Las autoridades iraníes volvieron a presumir de capacidad de adaptación, horas antes el vicepresidente anticipaba la pronta “celebración de la victoria”, y a amenazar a Estados Unidos con una nueva escalada horas después del intercambio de fuego entre los dos ejércitos en el estrecho de Ormuz y con una situación de creciente tensión en la zona, informó el diario La Razón.
Con todo, la administración Trump -por boca del propio presidente- asegura que la tregua sigue en vigor y daba por inminente la respuesta del régimen de los ayatolas a su último borrador de acuerdo para poner fin a la guerra.
Entretanto, ajenas a las negociaciones entre Teherán y Washington y a la teórica tregua en vigor, Israel ha vuelto a atacar en el sur de Líbano posiciones de Hezbolá, que a su vez respondía con fuego de artillería y misiles a las tropas israelíes presentes en la zona.
Desde Teherán, el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, lamentaba este viernes que Estados Unidos pretenda evitar la posibilidad de alcanzar una solución negociada al conflicto y avisaba de que, lejos de las estimaciones norteamericanas que hablan de la extinción de su arsenal, sus misiles están recargados “al 120%” y preparados en el caso de una reanudación de las hostilidades a plena potencia.

“Cada vez que se plantea una solución diplomática, Estados Unidos opta por una aventura militar temeraria”, aseguraba el canciller iraní en un mensaje publicado en las redes sociales. En la madrugada de este viernes, los mandos militares iraníes habían denunciado los ataques estadounidenses contra un petrolero iraní que navegaba cerca de Jask hacia el estrecho y otro buque cerca de Fujairah, en los Emiratos). También denunciaron ataques aéreos en zonas civiles de la isla de Qeshm, Bandar Khamir y Sirik.
Además, Araqchi se preguntaba si las últimas acciones de las fuerzas estadunidenses son “una burda táctica de presión” o “el resultado de que un saboteador [en alusión velada al jefe del régimen israelí Benjamin Netanyahu] engañe una vez más al presidente para meterlo en otro atolladero”.
El ministro de Exteriores de la República Islámica, que ha mantenido una conversación telefónica con su homólogo turco, remataba su reflexión asegurando que “sean cuales sean las causas, el resultado es el mismo: los iraníes nunca ceden a la presión y la diplomacia siempre es la víctima”.
En otra declaración, el portavoz de Exteriores, Esmail Baghaei, calificaba las acciones estadounidenses de “piratería marítima” y “bandolerismo”. Por su parte, un veterano diputado del Parlamento iraní aseguraba este viernes que, a partir de ahora, las medidas de bloqueo naval estadounidenses recibirán una respuesta militar por parte de Irán, según un despacho de la agencia de noticias semioficial y vinculada a la Guardia Revolucionaria Fars.
Mientras tanto, en otro despacho, la misma agencia daba cuenta a lo largo de la tarde del intercambio de fuego “esporádico” entre las fuerzas iraníes y las estadunidenses en Ormuz.
Por su parte, los mandos militares estadunidenses revelaban haber alcanzado dos buques petroleros iraníes que trataban de alcanzar un puerto del país, a los que acusa de haber intentado romper el bloqueo perimetral instalado por Washington en el estrecho.
También este viernes las autoridades iraníes anunciaron la incautación de un petrolero al que acusaban de “intentar afectar las exportaciones de petróleo” en la región del Golfo, sin haber ofrecido detalles sobre el lugar en el que ha tenido lugar la operación.
Según las informaciones recogidas por la cadena de televisión pública iraní IRIB, “comandos navales del ejército de Irán incautaron el petrolero Ocean Koi, el cual intentaba afectar las exportaciones de petróleo y dañar los intereses de la nación iraní”.
Respecto al retraso de las autoridades iraníes en su respuesta al texto de 14 puntos remitido por la administraciónTrump para cerrar el conflicto y sentar las bases de una negociación ulterior sobre la cuestión nuclear, el historiador y analista iraní residente en España Ehsan Rahimi asegura que “no refleja confusión, sino cálculo estratégico”. “Tras los enfrentamientos de anoche [por el jueves] en el Estrecho de Ormuz, responder de inmediato a Washington habría parecido una negociación bajo presión.
Con su silencio, Irán gana tiempo para evaluar la estabilidad del alto el fuego y el equilibrio real sobre el terreno, mientras exige garantías sobre el levantamiento del bloqueo, la liberación de activos y el fin de las exigencias maximalistas”.
“El mensaje geopolítico es claro: Teherán quiere negociar, pero no desde la derrota, sino desde la posición de quien aún conserva la carta estratégica de Ormuz”, concluye el investigador doctoral en la Universidad de Alicante.
