China ha continuado siendo el principal mercado mundial, con un 62% de todas las ventas, y el mayor fabricante, con un 71% de la producción mundial de vehículos eléctricos
Un 25 % de los coches vendidos en el 2025 en el mundo, alrededor de 20 millones en total, fueron eléctricos, cifra que marca un hito sin precedentes y que ha desvelado un informe del Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT), informó la agencia EFE.
El mercado mundial de vehículos eléctricos ha alcanzado una cuota del 25% gracias “al fuerte crecimiento de los mercados emergentes” como el de Vietnam, Tailandia, Colombia o Indonesia, según el ‘Informe sobre el mercado mundial de vehículos eléctricos ligeros’ del ICCT, organización internacional independiente y sin fines de lucro.
China, donde el 52% de los vehículos ligeros vendidos en el 2025 han sido eléctricos, ha continuado siendo el principal mercado mundial, con un 62% de todas las ventas; y el mayor fabricante, con un 71% de la producción mundial de vehículos eléctricos.
Europa también ha mejorado los datos previos, pues los vehículos eléctricos de batería han representado el 18% de todas las ventas de coches nuevos en el 2025 frente al 14% del 2024.

Los mercados emergentes, como analiza el informe, están “superando a los líderes consolidados”, pues los once analizados por el ICCT en este documento han vendido aproximadamente un millón de coches eléctricos en el 2025, lo que supone el doble que en el 2024.
Entre ellos, Vietnam destaca al haber superado la cuota de ventas de Europa en un 10% (37 % frente al 27% europeo), mientras que Tailandia, Turquía, Indonesia y Colombia registraron datos superiores a los de Estados Unidos, que se situó en el 9%.
Además, otros mercados emergentes como Indonesia, Malasia y Filipinas han duplicado sus ventas respecto al año anterior.
El análisis ha revelado que el crecimiento del sudeste asiático se debe “al aumento de la fabricación nacional, al creciente acceso a modelos asequibles y al apoyo político constante”.
En cambio, dice este informe, el debilitamiento de las políticas en Estados Unidos ha provocado un “estancamiento generalizado” del mercado.
