Los bombardeos se producen en un momento de intensificación de contactos diplomáticos entre ambos países para un acuerdo que permitiría poner fin a la guerra
El acuerdo entre Irán y Estados Unidos que, hasta hace unos días, era inminente vuelve a tambalearse. Esta vez han sido las fuerzas estadunidenses quienes lo han hecho peligrar, informó el diario El Periódico.
Este lunes sus aviones de guerra han atacado emplazamientos de misiles en el sur de Irán y embarcaciones que intentaban colocar minas, según ha informado el Comando Central de Estados Unidos. El secretario de Estado, Marco Rubio, afirma, sin embargo, que aún es posible llegar a un pacto con Teherán en cuestión de días. El ataque coincide con la llegada a Doha de los principales negociadores iraníes para mantener conversaciones con el fin de poner fin a la guerra.
“Las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo este lunes ataques de autodefensa en el sur de Irán para proteger a nuestras tropas de las amenazas que plantean las fuerzas iraníes”, ha declarado Tim Hawkins, portavoz del Comando Central de Estados Unidos, en un comunicado.
Sin ofrecer demasiados detalles, ha confirmado que los objetivos eran “plataformas de lanzamiento de misiles y embarcaciones iraníes que intentaban colocar minas”.

Hawkins ha subrayado que el Comando Central “continúa defendiendo a nuestras fuerzas, al tiempo que ejerce contención” durante la actual tregua. El presidente Donald Trump había dado su autorización previamente a las fuerzas estadunidenses a responder a las provocaciones iraníes en el Estrecho de Ormuz.
Por el momento, no ha habido reacción desde Irán. Los medios persas han informado de las explosiones escuchadas en la ciudad portuaria de Bandar Abbas, en el sur del país, y en las zonas costeras cercanas al Estrecho de Ormuz.
La agencia de noticias Mehr ha indicado que la situación en Bandar Abbas está bajo control, aunque informes no confirmados procedentes de Irán afirman que cuatro miembros de la Guardia Revolucionaria han muerto en ataques estadunidenses en la ciudad.
En su canal de Telegram, el líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Jameneí, ha declarado este martes que las potencias del Golfo ya no servirán de escudo para las bases estadunidenses y que Estados Unidos ya no tendrá un refugio seguro en la región sin hacer mención a la reciente agresión.
Rubio mantiene aún la esperanza de que el acuerdo con Irán sea inminente. “Hoy se celebraron algunas conversaciones en Qatar, así que veremos si podemos avanzar. Creo que se está hablando mucho sobre la redacción específica del documento inicial, así que llevará algunos días”, ha declarado durante una visita oficial a la India.

“El presidente ha expresado su deseo de llegar a un acuerdo: o llega a un buen acuerdo o no llega a ninguno”, ha insistido. El domingo parecía que el anuncio de un pacto, tras casi dos meses de frágil alto el fuego, era cuestión de horas, pero Trump optó por añadir nuevas condiciones al diálogo, como que los países musulmanes, como Arabia Saudí o Qatar, se unieran a los Acuerdos de Abraham para que Washington aceptara llegar a un acuerdo con el régimen persa.
Este lunes por la noche una delegación iraní ha viajado a la capital qatarí para continuar con las conversaciones que pongan fin a la guerra. El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, y el gobernador del Banco Central, Abdolnaser Hemmati, se encontraban en Doha para discutir los puntos conflictivos relacionados con el posible acuerdo.
El pasado 8 de abril Washington y Teherán acordaron un alto el fuego temporal tras una guerra de dos meses que alcanzó todos los países de la región. Desde entonces, los mediadores tratan de llegar a una solución negociada, aunque Irán continúa bloqueando el Estrecho de Ormuz a la mayor parte del tráfico marítimo y Estados Unidos impone un bloqueo a los puertos iraníes.
Durante los últimos días, se han intensificado los contactos entre ambos países para ultimar los detalles del pacto que acabe con el conflicto. Aunque Teherán dijo este lunes que no es inminente, la Casa Blanca sigue confiando en que podría cerrarse en los próximos días. Según filtraciones a la prensa, el pacto incluiría la reapertura del Estrecho de Ormuz y el levantamiento de sanciones a Irán, pero dejaría el dossier nuclear para una fase posterior, lo que ha generado críticas de varios senadores republicanos aliados de Trump y de Israel.
