El impacto contra las instalaciones de crudo en el Golfo de Finlandia obliga a desviar y retrasar decenas de vuelos en el aeropuerto de Pulkovo
Kiev vuelve a enseñar los dientes. Esta mañana, un ejército de drones ucranianos alcanzó la terminal petrolera de San Petersburgo, en la región rusa de Leningrado, provocando explosiones e incendios de gran magnitud, informaron medios de prensa internacional.
El ataque coincide con el arranque del Foro Económico Internacional de San Petersburgo 2026, la conferencia anual de líderes empresariales y funcionarios gubernamentales que organiza el dictador ruso, Vladímir Putin.
A través de las redes sociales, los residentes de la ciudad compartieron numerosas fotos y vídeos que muestran densas columnas de humo negro elevándose sobre las instalaciones portuarias. Un análisis realizado por el canal de noticias independiente ruso Astra confirmó que los dispositivos impactaron directamente contra la infraestructura.
Esa terminal, ubicada en el Golfo de Finlandia, es uno de los centros de almacenamiento y exportación de combustible más importantes de Rusia, con un volumen de operaciones que alcanza los 12.5 millones de toneladas anuales de productos petrolíferos por vías fluvial, ferroviaria y terrestre.

Por su parte, las autoridades locales ofrecieron datos parciales sobre la ofensiva. El gobernador de la región de Leningrado, Aleksandr Drozdenko, informó que los sistemas de defensa aérea lograron derribar 50 drones durante la mañana, aunque evitó hacer comentarios sobre los incendios declarados en el puerto.
Sin embargo, los efectos del ataque se hicieron notar de inmediato en el transporte; según la agencia estatal rusa TASS, las operaciones en el aeropuerto de Pulkovo se vieron gravemente interrumpidas, provocando el retraso de casi treinta vuelos y el desvío de otros nueve hacia aeródromos seguros.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha asegurado que “importantes instalaciones en territorio ruso” han sido atacadas por las fuerzas ucranianas y ha apuntado a “buenos resultados”.
Ha dicho que los objetivos han sido la terminal petrolera, a “unos 1,100 kilómetros” de la frontera entre Rusia y Ucrania, así como “objetivos puramente militares en la base de Kronstadt”.
“Otro objetivo fue una empresa en la región de Tambov dedicada a la producción de armamento ruso. La distancia al frente es de casi 600 kilómetros”, ha especificado en un mensaje publicado en redes sociales. “Doy las gracias a nuestros soldados su precisión. El plan de sanciones de largo alcance de Ucrania se está aplicando con la precisión necesaria para acercar la paz”, ha zanjado.
El Foro Económico Internacional de San Petersburgo, a menudo denominado el “Davos ruso”, es la principal reunión empresarial anual del Kremlin, que Moscú utiliza para proyectar seguridad y confianza económica a pesar de las sanciones y el aislamiento internacional por la guerra contra Ucrania. El año pasado, Putin proclamó en ese evento que “toda Ucrania” pertenece a Rusia.
La terminal atacada por Ucrania está a 17 kilómetros del centro de convenciones Expoforum, donde tiene lugar la conferencia (que dura hasta el día sábado), a la que asistirá un miembro de la administración de Donald Trump, lo que supone la primera participación conocida de un funcionario estadunidense a ese evento.
