Se trata de la primera gran marcha convocada por la Confederación de Estudiantes de Chile desde la llegada al poder del ultraderechista
Al grito de “¡La educación pública se defiende!”, miles de estudiantes marcharon este miércoles por el centro de Santiago contra el plan de austeridad del gobierno del presidente chileno, José Antonio Kast, y los recortes anunciados en educación, informó la agencia EFE.
Se trata de la primera gran marcha convocada desde la llegada al poder del líder ultraderechista por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), la organización estudiantil más importante del país y que aglutina a las principales universidades.
“Tenemos mucha incertidumbre. El Gobierno dice y se desdice muchas veces y creemos que para el segundo semestre la cosa va a estar complicada. La gratuidad en la educación superior fue un derecho conquistado con las movilizaciones del 2006 y el 2011 y tenemos que defenderla”, dijo Angy Morán, una de las portavoces de la Confech.

La estudiante de la Universidad Mayor declaró que los recortes “no están justificados” y la situación económica de Chile “no es la misma que la de Argentina”.
“Se ha demostrado que los recortes no dan resultado. La crisis económica que había antes de que llegase Javier Milei al poder en Argentina no se ha superado, todo lo contrario, se ha agravado”, subrayó la portavoz de la Confech, organización que hace una década y media lideró el expresidente progresista Gabriel Boric, antecesor de Kast.
Kast, que llegó al poder el pasado 11 de marzo con la promesa de recortar $6,000 millones en 18 meses y mejorar las cuentas fiscales, ordenó un ambicioso plan de ajustes y recortes en la mayoría de los ministerios, equivalente a $2,000 millones.

El Ministerio de Salud es el más perjudicado, con un recorte de $486 millones, equivalente al 2,5% de su presupuesto, mientras que el ajuste en Educación alcanza los $221 millones, lo que significa el 1,3%, según datos oficiales.
En su primer discurso ante el Parlamento, el gobernante aseguró este lunes que su política de austeridad y sus planes para reactivar el decaído crecimiento económico causarán “dolor”, pero reiteró que las ayudas y los derechos sociales no se verán afectados y que los ajustes están dirigidos a mejorar la eficiencia de las distintas políticas y programas públicos.
