El discurso del Papa, que incluyó referencias a la Escuela de Salamanca, Miguel de Cervantes y Miguel de Unamuno, fue celebrado con prolongada ovación de los parlamentarios
El papa León XIV hizo este lunes un llamado a la solidaridad internacional frente al fenómeno migratorio, defendió la protección de la vida humana desde la concepción hasta su fin natural y alertó sobre los riesgos del rearme en Europa y otras regiones del mundo durante un discurso ante el Congreso de los Diputados de España, informó el diario La Razón.
En la primera intervención de un pontífice ante el Parlamento español, el obispo de Roma centró su mensaje en la dignidad de la persona humana, la responsabilidad política y la necesidad de fortalecer la convivencia en un contexto marcado por conflictos internacionales, crisis migratorias y profundas divisiones sociales.

“Si la vida deja de ser reconocida como un valor fundamental, ¿qué futuro pueden tener nuestras sociedades? ¿Puede llamarse plenamente justa una comunidad que deja en la sombra al niño aún no nacido, al anciano, al enfermo, a quien sufre en silencio o a quien depende enteramente del cuidado de los demás?”, dijo.
El discurso, que incluyó referencias a la Escuela de Salamanca, Miguel de Cervantes y Miguel de Unamuno, fue recibido con una prolongada ovación de los parlamentarios al finalizar su intervención.
La migración ocupó un lugar central en las palabras del Papa. León XIV pidió a la comunidad internacional asumir una responsabilidad compartida frente a uno de los mayores desafíos contemporáneos.
“Ninguna nación puede afrontar por sí sola un desafío de esta magnitud. Por ello es indispensable una respuesta coordinada, solidaria y eficaz, capaz de garantizar protección, acogida y oportunidades reales de integración”, afirmó.
Durante su intervención, el Papa insistió en la necesidad de proteger la dignidad humana en todas las etapas de la existencia.
“Toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural”, sostuvo.
León XIV también dedicó parte de su discurso a la situación internacional y a la creciente tendencia al rearme en regiones del mundo.
“Las armas pueden imponer un silencio temporal, pero nunca podrán edificar una paz auténtica y duradera”, afirmó.
El Papa expresó preocupación por el rumbo que han tomado algunas políticas de seguridad.
“Preocupa que en diversos lugares del mundo, y también en Europa, vuelva a presentarse el rearme como respuesta casi inevitable ante la fragilidad del escenario internacional”, señaló.
Sus palabras llegan en momentos de conflictos abiertos y tensiones geopolíticas que mantienen en alerta a buena parte de la comunidad internacional.
