Al menos 28 civiles murieron y 49 resultaron heridos en los recientes bombardeos paquistaníes llevados a cabo en el este de Afganistán, según confirmó este lunes la misión de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA)
“El domingo por la noche, hacia las 23:30 hora local (19:00 GMT), un ataque aéreo en el distrito de Chamkani, provincia de Paktia, causó la muerte de al menos 22 civiles y heridas a otros 47. Aproximadamente al mismo tiempo otro ataque aéreo en el distrito de Gyan, provincia de Paktia, mató a seis civiles”, indicó la UNAMA en un comunicado.
Un tercer ataque aéreo, en el distrito de Marawara, provincia de Kunar, hirió a dos niños”, agregó la organización.
Varios testigos denunciaron a EFE que el Ejército paquistaní realizó segundos ataques letales cuando los vecinos intentaban rescatar a los heridos de los primeros bombardeos.
La cifra brindada por la UNAMA contradice las declaraciones de Islamabad, que asegura haber abatido a 29 insurgentes en lo que clasificó como una operación antiterrorista.
Por su parte, el Gobierno de facto talibán en Kabul ha asegurado que el balance de víctimas es de al menos 36 civiles muertos y 163 heridos.
Esa diferencia de versiones ya marcó ataques anteriores, incluido el bombardeo del 16 de marzo contra un centro descrito por Kabul como hospital para drogodependientes, que las autoridades talibanes presentaron como un ataque con cientos de muertos civiles, frente a la versión paquistaní de que era un objetivo insurgente.
La UNAMA aseguró que continuará su labor de verificación en estos últimos incidentes y que las cifras “podrían aumentar a medida que los hospitales continúen atendiendo a los heridos”.
Los bombardeos ocurrieron en represalia por el asesinato de tres miembros de las fuerzas armadas de Pakistán, ocurrido el sábado en Karachi, a manos de presuntos terroristas vinculados a los talibanes paquistaníes.
Islamabad acusa a Kabul de dar refugio al grupo terrorista, algo que los talibanes al otro lado de la frontera han negado en repetidas ocasiones.
