El excandidato presidencial de izquierda Iván Cepeda anunció este viernes que no asistirá a la investidura del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, el próximo 7 de agosto, al considerar que éste carecerá de “legitimidad política y ética” por su “estrecha” relación con Estados Unidos.
“De la Espriella podrá posesionarse como presidente de la República, pero no por ese acto formal tendrá legitimidad política y ética como presidente de la República”, afirmó Cepeda en una declaración a medios de comunicación a tres días de la instalación del nuevo Congreso, en el que liderará la oposición desde su curul en el Senado como jefe de la bancada del Pacto Histórico.
Además de sostener que no acudirá al acto de posesión de De la Espriella, que tiene ciudadanía estadounidense, dijo que impulsará una estrategia de “desobediencia civil”, que definió como una acción “pública, pacífica, no violenta y consciente”, aunque no dio detalles sobre las acciones que convocará.
El senador sostuvo que el presidente electo y su entorno político están “entregando al Gobierno de Estados Unidos el control de nuestra seguridad nacional” y relacionó esa acusación con la reunión que sostuvo el jueves en Washington el vicepresidente electo de Colombia, José Manuel Restrepo, con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.

Ayer, el Departamento de Estado anunció restricciones de visado para miembros de grupos que identifica como “terroristas de extrema izquierda” y otros grupos afines, una medida que busca impedir el ingreso al país de personas que financien, recluten o faciliten actividades terroristas o delictivas.
Cepeda interpretó esa iniciativa como el inicio de una nueva doctrina de seguridad que, en su opinión, busca perseguir a la izquierda política y social, criminalizar la protesta, estigmatizar a organizaciones no gubernamentales y migrantes y justificar violaciones de derechos humanos en América Latina.
El excandidato también reiteró sus críticas por la detención y posterior deportación desde Estados Unidos del activista colombiano Franklin Humberto Coral Garrido, conocido como Beto Coral, al asegurar que se trató de una persecución política que atribuyó al presidente electo.
“No me cabe duda que esa decisión arbitraria corresponde a una acción y a una solicitud del señor De la Espriella”, dijo el senador de izquierdas.
Coral regresó a Colombia el jueves, un mes después de haber sido detenido en Arizona por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés).
