Acodeco registra 1,160 reclamos contra funerarias desde 2020 y advierte sobre contratos, cancelaciones y falta de información. En 2026, casi la mitad de las quejas está relacionada con la resolución de contratos
Contratar un servicio funerario debería significar tranquilidad para una familia en uno de sus momentos más difíciles. Pero los reclamos acumulados ante la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) dejan una pregunta incómoda sobre la mesa: ¿qué tan claro está realmente lo que el cliente firma?
Aunque las quejas contra empresas funerarias muestran una tendencia a la baja, los problemas no han desaparecido. Durante el primer semestre de 2026, la Acodeco recibió 29 reclamaciones, por una cuantía de B/.7,083.25.
La cifra es menor que la registrada en años anteriores —317 quejas en 2023, 233 en 2024 y 85 en 2025—, pero el detalle de los reclamos revela dónde está el conflicto: 14 casos, el 48.3% del total, estuvieron relacionados con la resolución de contratos.

Otros 10 consumidores, equivalentes al 34.5%, reclamaron por falta de información.
En otras palabras, o el consumidor quiere salir del contrato o asegura que no recibió suficiente información para entenderlo.
El resto de los reclamos corresponde a cobros indebidos, con dos casos; rescisión de contrato, con otros dos; y una denuncia por cláusula abusiva.
Un problema que viene de atrás
El dato más contundente aparece cuando se amplía la mirada.
Entre 2020 y junio de 2026, la Acodeco acumuló 1,160 reclamaciones contra empresas dedicadas a servicios funerarios, por una cuantía superior a B/.174 mil.
Y aquí aparece una señal que no debería pasar desapercibida: 925 de esos casos, el 79.7%, estuvieron relacionados con falta de información.
El segundo motivo fue la resolución de contratos, con 145 reclamaciones.
La pregunta es inevitable: ¿cuántos consumidores conocen realmente todas las condiciones del servicio que están comprando antes de firmar?
Cuando cancelar se convierte en el problema
Los datos de 2026 colocan la resolución de contratos como el principal motivo de reclamación. Esto puede convertirse en un punto especialmente sensible para quienes adquieren planes funerarios anticipados y posteriormente intentan cancelar, modificar o resolver el acuerdo.
La Acodeco recomienda revisar con lupa las condiciones relacionadas con cancelaciones, devoluciones y posibles penalizaciones.
También exige verificar algo que parece básico, pero que puede terminar siendo determinante: cuánto se paga realmente por el servicio.
El consumidor debe conocer el precio total, el costo al contado, el monto de las cuotas, la cantidad de pagos, la vigencia del plan y las condiciones para utilizarlo.
También debe saber, antes de firmar, qué está incluido y qué queda fuera.
Porque una cosa es contratar un plan funerario y otra muy distinta descubrir, en medio de una emergencia, que determinados servicios tienen costos adicionales o restricciones que no estaban claros al momento de la venta.
Acodeco: cuidado con lo que firma
La entidad advierte a los consumidores que no deben firmar documentos sin leerlos, incluso cuando un promotor asegure que se trata simplemente de una encuesta, un formulario informativo o un trámite administrativo.
La alerta cobra especial relevancia ante los reportes recibidos por la Acodeco sobre promotores de empresas funerarias que abordan a personas en estaciones y paradas de transporte público para solicitar firmas, sin explicar claramente el alcance de los documentos.
La recomendación es directa: si no entiende lo que está firmando, no firme.
Antes de aceptar cualquier compromiso, el consumidor debe exigir una descripción detallada del servicio, revisar las exclusiones y limitaciones, confirmar las condiciones de cancelación y solicitar una copia completa y firmada del contrato.
Consumidores recuperan más de B/.11 mil
En el primer semestre de 2026, la Acodeco informó que resolvió 30 reclamaciones a favor de los consumidores, por un monto de B/.11,295.79.
De estas, 27 terminaron mediante desistimiento y tres a través de acuerdos entre las partes. Algunos de estos procesos correspondían a reclamaciones presentadas en años anteriores.
Un negocio que exige transparencia
Los servicios funerarios tienen una particularidad que los diferencia de cualquier otra actividad comercial: muchas veces se contratan en medio del dolor, la urgencia y la vulnerabilidad emocional de una familia.
Por eso, la transparencia no puede quedar escondida en la letra pequeña.
La Acodeco exhorta a las empresas del sector a ofrecer información clara, suficiente y oportuna, y a cumplir exactamente con las condiciones ofrecidas.
Mientras tanto, los números dejan una lección para los consumidores: la mejor defensa comienza antes de firmar.
Porque cuando llega el momento de reclamar, la letra pequeña ya no es pequeña. Puede ser la diferencia entre recibir el servicio que se creyó contratar o descubrir que el verdadero problema apenas comienza.
